Pensiones: lo justo y lo inexplicable

Indudablemente el gobierno se anotó una victoria propagandística importante decretando las pensiones de 6,500 servidores del sector salud, con el monto de sus últimos salarios completos, aunque justo es reconocer que esta demanda estuvo incluida en las discusiones entre las autoridades y el Colegio Médico Dominicano (CMD junto a otros gremios.
Lo inexplicable para muchos es que esa medida, plausible sin mezquindad, incluyó a muchos médicos que no habían llenado los trámites burocráticos correspondientes porque querían (y quieren) permanecer en los hospitales con su labor docente asistencial porque ser médico fue, es y será su vida hasta la muerte, mientras otros habían pasado largos años con expedientes depositados en el Ministerio de Hacienda sin lograr ser incluidos en ningún decreto, salvo ahora que la presión gremial se intensificó.
El límite de lo inexplicable quedó sobrepasado con la indiferencia o menosprecio de los negociadores con los antiguos pensionados, que milagrosamente todavía sobreviven con pensiones que les fueron asignadas hace décadas por montos, tal vez justos en ese momento, pero actualmente ridículos por el nivel de inflación, costo de los medicamentos y sus reales necesidades ya discapacitados.
¿Cómo es posible que donde estén dialogando dos pasados presidentes y un varias veces reelecto aguerrido actual presidente de los médicos no se resolviera, junto con las pensiones actuales, el problema de la “dignificación” de las miserables pensiones antiguas de un número reducido, pero muy significativo, de médicos pasando penurias con importantes problemas de salud, más aún cuando el grupo gremial representante del gobierno en el CMD incluye en su nombre la palabra “dignidad” con la que merecen terminar sus días todos los médicos dominicanos?