Pequeños que no aguantan más

Los amortiguamientos macro contra efectos de la Covid-19 dirigidos a sectores productivos en los que predominan los grandes empresarialmente hablando, surten un efecto de docilidad a las autoridades dispuestas a extender cierres de actividades mayores como recomiendan los que saben de enfermedades. Montañas de miles de millones de pesos dirigidos ciertamente a permitir la supervivencia de algunos pilares de la economía. En contraste con las anuencias de alto nivel a las paralizaciones ha aparecido una actitud de rebelión o “desobediencia civil” de las Mipymes, que incluyen la enormidad de negocios informales, que anuncian la decisión de reabrirse el lunes aunque les toque prisión. Porque “no aguantan más”.

Si bien es cierto que el Estado abrió ventanillas para auxilios financieros a los “peces” menores, ha faltado concretar garantías oficialmente prometidas para acceder a miles de millones de pesos. El fluido crediticio prometido no ha alcanzado para “sardinas” que están en condiciones de certificar solvencia. La capacidad orgánica de generar liquidez para el sector privado golpeado por la cuarentena no ha igualado en derechos a grandes y a débiles para preocupación de la sociedad que cree en la conveniencia de mantener restricciones. Hablando la gente se entiende, sabiéndose que al Gobierno le preocuparía tanto como al resto de la nación que se desmorone el apoyo unánime a sus medidas.

Poner cuentas muy en claro

La gravedad del momento nacional a causa del coronavirus obliga al Gobierno a una dinámica de acciones y gastos lanzándose a una racha sin parangón para contratos y adquisiciones con licencias para hacer aparecer dinero a cambio de los papeles del “debo y pagaré”, un recurso peligroso por expedito. En este trance sería grave que la nación no logre ver cada detalle de los pasos dados ni de donaciones recibidas.

Por ningún lado aparece excusa legal -ni aún bajo estado de excepción- para manejar recursos públicos sin minucioso desglose de requisitos. Desde lo simple hasta lo mayúsculo. Algunas pifias recientes generaron escándalos, contraórdenes y autocríticas. Cuestionamientos a precios exorbitantes por artículos de menor valor. Cuidemos la salud del pueblo sin restar un ápice a la transparencia para lograrlo.