Perfil del buen candidato para este tiempo

Bonaparte Gautreaux Piñeyro

Un hombre es confiable cuando es respetuoso y amante de sus mayores, cariñoso con sus familiares, consecuente con sus amigos, fiable para los demás, que no miente, que no ofrece lo que sabe que no puede cumplir, que va y no manda, que no miente para engañar, incapaz de engañar para obtener beneficios personales.
Un hombre es confiable cuando las acciones de su vida diaria, las trascendentes y las mínimas, se adoptan, se ejercen, sin dañar a los demás, recordando siempre que somos los demás de los demás.
Ese hombre que es capar de actuar sin estridencias, con serenidad ante las adversidades, con reciedumbre moral para dirigir sin dañar, sin afectar innecesariamente intereses ajenos, respetuoso del derecho al libre albedrío, tiene el perfil adecuado para convertirse en un buen conductor de multitudes y un firme capitán para capear el temporal que sabe que se avecina.
Ese hombre, que conoce la profundidad y fuerza de las aguas, que decide embarcarse en la enorme e ímproba tarea de llevar al barco a buen puerto, sabe que no es un superdotado, un sabelotodo.

Ese hombre, que ha llegado en otro de los momentos cumbres de nuestra Historia, sabe que, como dijo Martí en su momento, estamos en tiempo de guerra, que la guerra que prevé y ayuda al Partido Revolucionario Moderno “es la guerra de todos, y tiene afuera quien habla; y lo que no sea guerra de todos, y de seguro lleve la voz que ha de llevar, o no es verdad, o es la guerra de rincón, fácil de desacreditar y acorralar, que el Gobierno fomenta y procura, para que aborte en ella la guerra grande y unánime.
Que esa guerra de la que habla Martí es “la guerra de todos”, que el momento político solo señala una vía para la gente decente, para quienes combaten en serio la corrupción y la impunidad, para los que creen que la Patria es ara, no pedestal”.
Ese hombre que sabe, que conoce, que ha estudiado la situación que decide enfrentar, merece ser respaldado, acompañado, ayudado a que las múltiples tareas que conllevan la dirección del barco sean ejecutadas con precisión milimétrica y con la decidida colaboración de tantas personas como sea preciso
El hombre a quien le corresponde encabezar al pueblo en este momento sabe que “Los hombres de luces y honrados son los que debieran fijar la opinión pública; que el talento sin probidad es un azote; que los intrigantes corrompen los pueblos, desprestigiando la autoridad.
Ese hombre sabe que “el modo de gobernar bien es el de emplear hombres honrados, aunque sean enemigos” como sentenció el Libertador, Simón Bolívar
Este es el tiempo de Luis Rodolfo Abinader Corona, al lado de él.