Periodistas de Haití dejan carrera por bajos salarios

28_03_2017 HOY_MARTES_280317_ El País16 E

Quienes ejercen el periodismo en Haití reciben salarios muy bajos, por lo que muchos abandonan la profesión en procura de mejores ingresos, afirmó la periodista Colette Lespinasse, quien tiene una larga trayectoria en los medios de comunicación de su país.
“En Haití hay buenos periodistas que cuando empiezan a tener cierta experiencia se mudan a otra cosa para buscar un salario mejor, porque la profesión no paga. Entonces es muy difícil para los periodistas vivir de la profesión. Los periodistas son pobres en Haití”, aseguró.
Al referirse a otros rasgos distintivos del ejercicio dijo que hay más periodistas que se han formado en una Escuela de Comunicación o de Periodismo, que se habla creole en los medios de comunicación, contrario a lo que ocurría durante la dictadura de los Duvalier, y que en las salas de redacción hay una mayor presencia de mujeres.
“Ésta es una profesión dominada por los hombres. Sin embargo, cada día hay más mujeres en ciertas posiciones donde antes no estuvieron. Por ejemplo, tenemos ahora algunas mujeres que están haciendo comentarios de deportes, y antes no las teníamos.
“Algunas también hacen programas de opinión política, de comentarios. Aunque todavía ese tipo de programas está dominado por hombres se ven algunas mujeres”, puntualizó.
Lespinasse fue entrevistada en Puerto Príncipe, Haití, para Radio Cimarrona www.radiocimarrona.com, como parte de la serie lecciones de buen periodismo en la isla, una producción del Espacio de Comunicación Insular (Espacinsular), con el apoyo de la Asociación Mundial para la Comunicación Cristiana (WACC).

Periodismo al servicio de la gente. En 1982, tras haber estudiado un secretariado, entró a trabajar en Radio Soleil como recepcionista. Por la cantidad de personas que acudía a la estación a exponer sus necesidades y problemas el personal de la redacción no daba abasto, por lo que ella debía hacer entrevistas y pasarlas a la sala de redacción. Así empezó su incursión en el periodismo.
Luego se involucró en la producción de radio a través del programa Honor y Respeto, de gran audiencia en todo Haití. “Los campesinos querían mucho ese programa porque tratábamos de darles la palabra”, dijo.
El año 1986 marcó el final de una dictadura que duró 30 años, de 1957 a 1986. Lespinasse resalta que uno de los logros más significativos fue la liberación de la palabra.
“Después de la dictadura, la palabra estuvo liberada… la libertad de expresión y de opinión es de lo que hemos ganado después de la dictadura. Todos los que han venido después han intentado controlarla, pero aún hay mucha resistencia de parte de los periodistas, pero también de parte de la población, porque saben cómo es importante la libertad de expresión, la libertad de palabra, que cuando eso se cierra se cierran muchos derechos”.
Por el papel que jugó Radio Soleil en el derrocamiento de la dictadura de Jean Claude, hijo de Francois Duvalier, la gente cambió el nombre del barrio donde estaba la emisora, llamado Cité Simone, nombre de la esposa de Francois. “La gente dijo: vamos a llamar ahora a nuestro barrio Cite Soleil”. Lespinasse permaneció en la radio hasta 1989.
Visibilizando a las mujeres. En 1994 entró a trabajar en Radio Kiskeya, fundada ese mismo año, como responsable del programa Mujeres Activas.
“Después de la caída de la dictadura de Duvalier, uno de los protagonistas que entraron en el escenario fueron las mujeres, que antes no tenían voz. Muchas organizaciones de mujeres nacieron en ese contexto y yo quería dar a ellas la oportunidad de poder decir lo que estaban haciendo, sus sueños, sus problemas, dar la palabra a esa categoría de gente en el país que nunca había tenido voz”. El programa estuvo en el aire hasta 2013.
Por su labor a favor de las mujeres recibió en 2014 el reconocimiento Mujer Coraje, que le otorgó el gobierno de Estados Unidos.
Apoyo a refugiados y repatriados. Lespinasse es de las fundadoras del Grupo de Apoyo a Refugiados y Repatriados (GARR), creado en 1990 para dar asistencia a personas que eran repatriadas desde República Dominicana. Fue su coordinadora hasta 2013.
Considera que los aportes más importantes de esa entidad han sido dar a conocer la situación de las personas de ascendencia haitiana en este país y reclamar al gobierno haitiano que tome su responsabilidad en lo que tiene que ver con sus migrantes en este territorio.