Pese a avances, Latinoamérica en deuda con los Derechos Humanos

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SANTIAGO, Chile. América del Sur ha registrado avances en materia de derechos humanos en las últimas décadas, pero el acceso y goce de los derechos esenciales sigue siendo la mayor deuda en la región, según el representante regional del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh), Amerigo Incalcaterra.

La región “sigue siendo altamente inequitativa”, añadió Incalcaterra en una reunión con la prensa internacional en Chile. “Hay situaciones que realmente hay que enfrentarlas urgentemente.

La distribución de la riqueza es lamentable, y eso provoca siempre situación de descontento y conflicto social”.

Incalcaterra advirtió que los estados han sido incapaces de responder estructuralmente a los reclamos de una ciudadanía empoderada, que conoce cuáles son sus derechos esenciales y los exige y defiende.

“Un estado es la instancia de garantía de la realización de los derechos de los ciudadanos, y los ciudadanos están entendiendo que es su derecho exigir”, afirmó.

Consultado por The Associated Press, Incalcaterra aseguró que los movimientos sociales que se han registrado en la región demuestran que “la relación entre ciudadanía y estado está cambiando”.

Prueba de esto, dijo, fue el movimiento estudiantil en Chile, que a partir de 2011 exigió educación estatal, gratuita y de calidad, e impulsó una ambiciosa y polémica reforma estructural que impulsa el gobierno de la presidenta Michelle Bachelet.

Respecto al estallido social en Brasil, “fue una situación que ningún analista la había previsto, ni nosotros”, reconoció.

Añadió que la incapacidad del estado de responder estructuralmente a los reclamos no sólo se ha notado en la falta de legislación “sino también en la reacción represiva” que es articulada por las fuerzas de seguridad “que tampoco están capacitadas para atender manifestaciones de reclamo de derechos”.

En esa línea, destacó la urgencia de “democratizar y entender el verdadero rol que le corresponde a las fuerzas de seguridad en un Estado democrático”.