Peste africana ataca la porcicultura marginal

Peste africana ataca la porcicultura marginal

Contra las «alcancías» del pobre de típicas crianzas marginales de cerdos criollos sin tecnologías ni restricciones que preserven inocuidad, la peste porcina africana ha pasado de ayer a hoy de ser una amenaza a convertirse en realidad que diezma pequeños hatos en por lo menos cinco provincias del país. La propagación en pie resultaría inevitable por la vulnerabilidad de controles veterinarios y territoriales que habría que reforzar y tendrían que ser extremos vista la virulencia infecciosa de una enfermedad pecuaria incurable. La única opción para evitar que la mortandad sea total es acordonar la importante producción industrial del cerdo y velar por el acatamiento de medidas fitosanitarias de alto costo y exigente disciplina pero que, ciertamente, no son ajenas a los métodos de producción del nivel industrial dominicano. Las autoridades están exhortando a los grandes productores a sujetarse a los protocolos que en muchas partes del mundo llevaron a descartar el remedio radical que era antes la única forma de salvar a la porcicultura de este ataque: erradicación absoluta de marranos en cada geografía.

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Sin embargo, el apego a las mejores prácticas de producción sin riesgos no puede quedar sin supervisión ni a libre elección. Se trata de una ganadería que anualmente lleva al consumo cerca de ochenta millones de kilos de una carne de alto consumo que además no alcanza para la demanda nacional lo que ha puesto en ascenso y elevada proporción las importaciones; clave además para una sólida y creciente fabricación de embutidos. Eliminar la totalidad de los cerdos -como se hacía antes y ocurrió aquí en 1978- costaría hoy RD$4,500 millones además de aniquilar una fuente de ingresos y de proteínas para miles de familias de la ruralidad dominicana. Contra el rápido desplazamiento del virus que acabaría con el ganado porcino no existen barreras naturales y el avance hacia puntos del país que ahora ocurre ha tenido a su favor violaciones a la prohibición de trasladar cerdos de un sitio a otro por el territorio nacional difícil de hacer cumplir. Se explica la ausencia de cerdos en la feria agropecuaria que se inició el domingo en Santo Domingo.

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