Peter Dinklage El tesón de un pequeño gran hombre

26_09_2015 HOY_SABADO_260915_ ¡Alegría!5 C

Hollywood se ha rendido a la fuerza interpretativa y el talento de un pequeño gran hombre, Peter Dinklage, un actor de carácter que ha triunfado en el cine y que hace las delicias de millones de telespectadores que siguen, capítulo a capítulo, las aventuras de su personaje, Tyrion, en “Game of Thrones”, por el que ha vuelto a recibir otro premio Emmy.

Lo habitual es triunfar en el cine o la televisión con un físico atractivo o con unos músculos potentes, pero no es muy normal hacerlo con una altura de metro y treinta y cinco centímetros, como lo ha hecho Peter Dinklage, un actor que, gracias a su personaje de Tyrion Lannister, de la serie televisiva “Game of Thrones”, se ha convertido en un astro de la pequeña pantalla.

Pero este hombre, que dijo desde joven que se negaría a realizar determinados tipos de trabajo, como el de bufón, porque “siempre he tenido principios”, es también un reconocido actor en la pantalla grande donde ha triunfado en títulos como “The Station Agent” (2003), “Lassie” (2005), “Penélope” (2006), “Underdog” (2007), “The Chronicles of Narnia: Prince Caspian” (2008), “Death at a Funeral” (2010), “A Case of You” (2013), “X-Men: Days of Future Past” (2014) o “Pixels” (2015), entre otras.

Sin duda, su popularidad ha subido como la espuma gracias a su personaje de “Game of Thrones” con el que ha logrado el Premio Emmy como Mejor Actor de Reparto en una Serie Dramática en dos ocasiones, en 2011 y 2015; el Scream Award al Mejor Actor de Reparto; el Globo de Oro al Mejor Actor de Reparto – serie, miniserie o película de televisión-, en 2012, y también el Empire Hero Award, este mismo año.

Un auténtico luchador. Pero ¿quién está tras el personaje de Tyrion? Un verdadero profesional de la interpretación que comenzó su carrera de éxito más allá de los treinta años con el papel protagonista del filme independiente “The Station Agent”, por el que ya recibió el reconocimiento de la crítica y estuvo nominado como mejor actor en los premios Independent Spirit Awards y Screen Actors Guild Awards.

El vegano convencido Peter Hayden Dinklage nació en la pequeña localidad de Morristown, en el estado norteamericano de Nueva Jersey con acondroplasia, que es la forma más conocida de enanismo con extremidades cortas, pero su familia era de estatura habitual. Nunca recibió un trato especial.

Su padre, John Carl Dinklage, vendía seguros y su madre, Diane, era profesora de música. Según ha comentado en alguna entrevista, “nunca me dieron un trato especial, porque en el mundo real no pasa nada en un caso como el mío”.

Efectivamente su físico no le ha impedido crecer más, pero es algo que siempre ha mostrado con cierta arrogancia y con orgullo, como cuando le entrevistaron en 2012 para la revista “Rolling Stone”, que además le concedió su portada, en la que indicaba que “la arrogancia es un mecanismo de defensa”, aseverando que cuando le recordaban continuamente su estatura, solo tenía dos opciones: “o te escondes en un rincón oscuro o alardeas de ello y lo utilizas como escudo”.

Un escudo que le ha permitido crecer de forma especial, si no en estatura, sí en envergadura profesional y que lo ha convertido en un verdadero referente de que otro tipo de personajes puede triunfar en el difícil mundillo de la farándula.
“Eso es fantástico. Hollywood, por fin, está abriendo la puerta a perfiles de personas reales. No todo se reduce a los guapos de toda la vida”, comentaba en la revista “El Semanal”.

Y así lo debió pensar, dado que desde niño decidió convertirse en actor inscribiéndose en varios cursos de interpretación y acabó graduándose en arte dramático en la Universidad de Bennington College, en Vermont, tras lo cual se marchó a la ciudad de los rascacielos con el objetivo de montar una compañía de teatro.

Pero tras sus estudios y aún con el ímpetu de quien se quiere comer el mundo, pasó una etapa difícil, llegando a vivir con un amigo en un pequeño apartamento en el Lower East Side de Nueva York, por el que, según ha comentado el intérprete, “paseaban de cuando en cuando roedores”.

Pero mostrando una firmeza mental poco habitual, y a pesar de las dificultades, siempre se mantuvo fiel a sus principios de no aceptar jamás un papel de elfo ni de duende, las habituales ofertas para actores con enanismo. De hecho rechazó varios papeles de ese tipo, se centró en el teatro y decidió participar en algunos filmes independientes. Pero Hollywood terminó fijándose en el talento que atesora.

En su vida personal también siguió este lema que le ha llevado hasta el triunfo: fortaleza y decisión, con el añadido de una gran inteligencia y un profundo sentido del humor.

Está casado desde 2005 con Erica Schmidt, directora teatral, y tienen una hija en común a quien pusieron el nombre de Zelig, que tiene ahora cuatro añitos.
La pareja vive en una mansión cerca de la ciudad de Nueva York.