Petrocaribe: Visión global

Cuando en junio del 2005 el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela lanzó su iniciativa para la creación de PETROCARIBE, un esquema complejo y versátil, para garantizar el suministro de hidrocarburos a un conjunto de naciones del Gran Caribe, pequeñas y pobres y muy dependientes de las importaciones de petróleo – producto que se encontraba en una terrible espiral de incremento de precios – muy pocos percibieron el real alcance integracionista que tenía el nuevo mecanismo.

Piénsese lo que se quiera de la proyección política e ideológica del Presidente Chávez, pero no se le puede desconocer el extraordinario sentido de solidaridad que conlleva esa  propuesta, en un momento, por demás, que para Venezuela – como país productor – le era mucho más conveniente ajustarse al mercado, por lo que le representaba de nivel de ingresos los altos precios alcanzados.

Sin embargo, lo que quiero resaltar en esta entrega – y otras subsiguientes – es que PETROCARIBE  ha resultado mucho más que un acuerdo de suministro con un esquema ventajoso de financiamiento. En verdad, está resultando un excepcional mecanismo de integración.  Sus principios esenciales se sustentan en la igualdad de derechos de los Estados, la plena soberanía, la no injerencia en los asuntos internos y el respeto al derecho de cada nación a decidir la proyección de su sistema político y socio-económico. Dieciocho naciones ya lo integran junto a Venezuela.

Como elemento esencial para el funcionamiento del proyecto se ha avanzado en la ejecución de programas orientados a crear y/o mejorar las condiciones de almacenamiento de combustibles, la capacidad de refinación en diversos países y un esquema de transporte marítimo complementario. Como parte de esa estrategia se han creado Empresas Mixtas – habían once ya a mediados del 2009, en 8 países – sobre cuya base se han estado desarrollando las relaciones bilaterales incentivando el desarrollo de la infraestructura energética. Un principio importante de funcionamiento ha sido la relación directa Estado-Estado para reducir costos de operación.

Dentro del Tratado de Seguridad Energética aprobándose incluyen áreas de trabajo en las áreas de gas natural, petroquímica y energías renovables, entre otras más para lo cual se constituyeron Grupos Técnicos que evalúan y dan seguimiento a la ejecución de proyectos específicos.

En algunos de los países se han desarrollado proyectos de infraestructura eléctrica de gran importancia. Sin embargo, un pilar importante del esquema está descansando en la creación de la infraestructura de refinación con lo cual, a la vez que se resuelve un serio problema en los países miembros, abarata sus costos y va creando una capacidad regional de gran potencial.

Un aspecto incluido, de alcance estratégico, es la promoción del llamado “comercio justo”  para promover un flujo comercial bajo condiciones preferenciales. Esto, y otros aspectos, encierran un gran potencial para República Dominicana, lo cual veremos en la próxima entrega.