Piden a Bush presione para reformar la CIA

WASHINGTON (AP).- La reforma de las agencias de inteligencia estadounidenses depende del presidente George W. Bush, que deberá presionar a su propio Partido Republicano si quiere que este año se apruebe una legislación, dijo el domingo uno de los principales negociadores del Senado.

   “Si el presidente de Estados Unidos quiere esta ley, como comandante en jefe en medio de la guerra, no creo que los republicanos de la Cámara de Representantes le impidan que la consiga””””””””, expresó el senador de la oposición demócrata Joseph Lieberman, en declaraciones al canal de televisión ABC.

   Pero dos fuertes oponentes al acuerdo, los representantes republicanos Duncan Hunter y James Sensenbrenner, no están dando indicios de que dejarán aprobar una iniciativa que busca implementar recomendaciones de la comisión encargada de investigar los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001.

   Hunter, presidente del Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, ha manifestado sus preocupaciones de que los cambios en las agencias de inteligencia puedan interferir con la cadena de mando militar.

   Sensenbrenner, titular del Comité de Asuntos Judiciales de la cámara, busca que la iniciativa enfrente la inmigración ilegal.

   El presidente de la comisión del 11 de septiembre dijo que otras leyes, debatidas más adelante, podrían atender a esas preocupaciones.

   Tom Kean, ex gobernador republicano del estado de Nueva Jersey, se unió a Lieberman para instar a Bush a que presione a los legisladores republicanos a que aprueben la iniciativa.

   La propuesta ha permanecido estancada después de meses de negociaciones, y la pregunta clave es “si será aprobada ahora o después de un segundo ataque””””””””, expresó Kean.

   Dijo que la participación personal de Bush es fundamental para que la iniciativa sea aprobada.

   “El presidente tiene que ponerse a trabajar””””””””, declaró Kean al canal de televisión NBC.

   La iniciativa fue aprobada casi por unanimidad en el Senado, pero en la Cámara de Representantes se encontró con las objeciones de dos presidentes de comisiones.

   A pedido de los representantes oficialistas Hunter y Sensenbrenner, el presidente de la cámara Dennis Hastert retiró la iniciativa del debate antes del receso del Día de Acción de Gracias.

   La senadora oficialista Susan Collins, la principal negociadora para los senadores republicanos, dijo que el proyecto de ley tiene un amplio apoyo en ambas cámaras.

   Manifestó su confianza en que será aprobada si Hastert agenda una votación para cuando los legisladores vuelvan a sus labores el 6 de diciembre.

   En declaraciones a la cadena de televisión Fox, Collins indicó que la iniciativa no representará un riesgo para los soldados estadounidenses apostados en Irak, Afganistán o en otros lugares.

   “El hecho es que no hay nada en este proyecto de ley que obstaculice los operativos militares o sus preparativos””””””””, sostuvo.

   Si es aprobada, la ley creará un director nacional de inteligencia y un centro nacional contra el terrorismo, como recomendó la comisión del 11 de septiembre.

   Pero si los legisladores no la aprueban este año, deberán comenzar nuevamente de cero el año próximo. En enero asumirá un nuevo Congreso y los proyectos de ley que no sean sancionados este año caducarán.