Piden al Gobierno iraquí el cese de la destrucción de viviendas en Saladino

Bagdad. El Consejo Local de la provincia iraquí de Saladino pidió hoy al Gobierno central intervenir para que cesen las operaciones de incendio y destrucción de viviendas que supuestamente perpetran algunos grupos de milicianos chiíes en una zona de esa provincia.

“Instamos al Gobierno y a la máxima autoridad religiosa chií de Irak a intervenir urgentemente para que cese el saqueo y la destrucción perpetrados por esas milicias contra civiles que no están vinculados con el grupo yihadista Estado Islámico (EI)”, dijo el presidente del Parlamento (Consejo Local) de Saladino, Abdelyabar al Karim.

Al Karim denunció en declaraciones a la prensa que las brigadas del movimiento libanés Hizbulá y otros grupos que participan en las filas de los voluntarios chiíes “Multitud Popular” perpetran robos, incendios y explosiones de hogares de los civiles de Al Dur, unos 25 kilómetros al este de Tikrit, capital de Saladino.

El ejército iraquí, con la ayuda de esas milicias chiíes, inició hace casi cuatro semanas una amplia operación militar para liberar las principales zonas de Saladino, aunque los combates en Tikrit están suspendidos temporalmente hasta evacuar a los civiles y trasladar a fuerzas especializadas en la guerra callejera.

Por su lado, el diputado por Saladino del Parlamento iraquí Diá Al Duri pidió al Gobierno desvelar el paradero de 160 habitantes que desaparecieron después de la entrada de las tropas iraquíes y los milicianos chiíes hace dos semanas. Asimismo, el portavoz oficial de la “Multitud Popular”, Ahmed al Asadi, negó que los milicianos expulsen a civiles e incendien viviendas en Saladino, y prometió llevar ante la justicia a todo quien esté implicado en ese tipo de acciones.

“La ‘Multitud Popular’ trabaja por limpiar las zonas de Tikrit de artefactos explosivos para que la gente retorne a sus hogares. No hemos escuchado declaraciones del Parlamento de Saladino sobre que los milicianos expulsen civiles e incendien casas en Al Dur”.

El EI conquistó Mosul, la segunda ciudad iraquí y capital de la provincia septentrional de Nínive, el pasado 10 de junio y declaró un califato en las zonas bajo su control en el norte de Siria e Irak, donde impusieron una interpretación radical del islam.