Piden cuidar rentabilidad de empresas generadoras

POR LEONORA RAMÍREZ S.
Si  la generadora de electricidad Ege-Haina tiene que reducirle cuatro centavos de dólar al precio del kilovatio hora que sirve, mejor cierra sus puertas y se va, planteó Tito Sanjurjo, gerente general de esa empresa, al explicar  el impacto que en la rentabilidad de la misma tendría la disminución del costo de la energía que vende a las distribuidoras.

“El precio de los contratos del Acuerdo de Madrid fue a cuatro centavos de dólar, pero lo que nos entregaron a nosotros  fue una fórmula sin números,  por tanto no sabemos el impacto de la reducción de precios, pero si Ege-Haina baja un centavo en su venta de energía pierde dinero, y si tenemos que reducir cuatro centavos mejor cierro las puertas y me voy”.

Al ofrecer sus declaraciones en el almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio manifestó que, cuando se firmó el Acuerdo de Madrid, el barril del petróleo estaba a US$14.0 el barril y ahora se vende a US$45.0.

“Yo no soy mago, el que me vende combustibles no me fía y yo no puedo imprimir dinero”.

Sobre ese mismo aspecto se refirió Marcos Cochón, gerente general de la Compañía de Electricidad de Puerto Plata (CEPP), quien destacó que los generadores tienen costos fijos muy caros, y que la inversión en maquinarias representa el 98% del total de sus activos, y aproximadamente el 95% de la  inversión inicial de la empresa.

Para tratar de desenredar la madeja eléctrica precisó que si un generador tiene una capacidad de producción de 100 megavatios, y sólo se le piden 50 no podrá saldar sus compromisos económicos.

“Entonces se me pide que repague el capital con una reducción de tarifa, yo debería subirla si usamos la lógica económica, porque cuando tienes capacidad instalada subutilizada ese sobrecosto afecta el costo unitario”.

De acuerdo con Cochón la ineficiencia del sistema eléctrico es provocada por el fraude.

“Si estamos diciendo que el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) exigen que no despache más del 85% de la energía porque se  necesitaría un subsidio adicional, entonces el fraude determina que sólo se sirva el 80% de la luz, y eso provoca que los generadores tengan sobrecosto”, expresó.

ERRONEAS PERCEPCIONES

Según las declaraciones de Sanjurjo, una de las erróneas percepciones que existe es que el alto precio de la tarifa eléctrica es lo que provoca el robo de energía.

Para argumentar su tesis explicó que cuando se renegociaron los contratos en el Acuerdo de Madrid, el 9 de octubre del 2001, el kilovatio hora se vendía a 5.5 centavos de dólar, ahora a 11 centavos pero el robo es igual, por lo que no hay una correlación entre el precio de la tarifa y el robo de la energía.

Otra evidencia que prueba su teoría, de acuerdo con sus explicaciones, es la cantidades de aires acondicionados que se tienen en los hogares y oficinas,  “entonces o no estamos pagando la energía o no es tan cara como dicen”.

Sanjurjo dijo además que debe  haber un compromiso de parte de las distribuidoras de dar un servicio más que razonable, eficiente, porque cuando eso no ocurre entonces la gente hurta el servicio eléctrico.