Piden evitar lo peor en el sector eléctrico

Fuentes consultadas en el sector eléctrico consideraron que hay abierta una puerta que permitiría al país evitar que las medidas que se intentan aplicar en perjuicio de los autogeneradores y clientes no regulados lleven la percepción entre los agentes económicos de que en el país hay un estado de inseguridad jurídica y de irrespeto a la legalidad.

Se explicó que como lo que se firmó el 11 de febrero fue una carta de intención, antes de suscribir el acuerdo definitivo se cumplan con los procedimientos legales en los puntos relacionados con el intento de eliminar la exoneración del combustible que utilizan los generadores y de impedir que se continúe clasificando a los clientes no regulados.

Se explicó que el daño al orden jurídico e institucional del país “sería mayor, de no procederse como corresponde, que el problema económico para el sector industrial, que será grande”.

Se explicó que problema económico no está sólo en los alrededor de 240 millones de dólares invertidos por unas 53 empresas de autogeneración, sino también el daño que causaría a la competitividad de esas empresas obligarlas a desmontar su estructura de autogeneración.

“La esencia del acuerdo es que los generadores capitalizados y las distribuidoras van a vender caro, y para vender caro, tienen que tener quién le compre. Como van a tener que subsidiar a lo que no pueden pagar, están intentando impedir que se saquen más usuarios regulados y que deje de ser rentable producir energía para los autogeneradores, para que tengan que comprar la energía al precio que dispongan las distribuidoras y los generadores capitalizados, de manera obligatoria”.

Se indicó que hacer esto, sin llenar los procedimientos legales, constituiría una violación del orden jurídico en perjuicio de clientes que han hecho grandes inversiones en autogeneración, ya que gastaron muchos millones de pesos para por hacerse una subestación a 69 mil voltios para poderse conectar a la línea de transmisión y poder ejercer sus derechos como clientes no regulados.

Esto así porque, según se explicó, aunque se puede ser usuario no regulado estando conectado a la línea de la distribuidora, eso es de hecho, pero de derecho y en realidad sólo se puede ejercer esa condición si el cliente sale de la influencia de la distribuidora y se va a generación.

“Si se mantiene en la red de la distribuidora, ésta puede cobrar un peaje, que puede ser todavía más caro, porque no está fijo”, se indicó.

Se afirmó que hay otro perjuicio que tendrían las empresas que autogeneran su energía si se elimina la exoneración del combustible a los autogeneradores, y es el de que tendrían dificultades para cumplir con los contratos de ventas elaborados en base a precios establecidos tomando en cuenta el costo energético que tienen como clientes no regulados.

Todo eso se cae si se les desconocen sus derechos. Y las empresas

tendrían dos opciones: cierran o cumplen con los contratos con sus clientes, aunque pierdan dinero o ganen menos”, se explicó.

Asimismo, se indicó que la gravedad de la crisis financiera del sector eléctrico es el resultado de una serie de arreglos de aposento y de metidas de pata hecho caer al sistema en una situación de insolvencia.

Se indicó que los usuarios no regulados apenas representan al 3 por ciento del consumo de energía del país.

Sin embargo, están comprando la energía a un precio entre un 25 y un 30 por ciento más bajo que los precios establecidos en el acuerdo de Madrid, que compran las distribuidoras el otro 97 por ciento.

“Eso no tiene sentido. Es imposible que en un mercado competitivo, el que compra apenas un 3 por ciento del mercado, tenga un precio un 30 por ciento más bajo que el que compra el otro 97 por ciento”, se explicó.

Asimismo, se indicó que con la carta de intención firmada por funcionarios del gobierno con los generadores capitalizados y las distribuidoras, se vuelve a repetir lo que hizo con en el acuerdo de madrid, a través de un arreglo de aposento para buscar la fiebre en la sábana.

Se dijo que quienes diseñaron este nuevo acuerdo lo que pensaron es que los 112 millones de dólares que se buscaron con el Banco Mundial, no resuelve el problema de fondo, sino que lo posponen, y que por esa razón se busca asegurar algo adicional a los generadores capitalizados y a los distribuidores.

“Eso mismo fue lo que se hizo en el acuerdo de Madrid. Se pospuso el problema de ese momento, agravando la situación en perjuicio de la sostenibilidad del sector”, se expresó.

De acuerdo a lo explicado, el acuerdo de Madrid provocó que generadores ineficientes, como Haina, no realizaran las inversiones que debieron hacer porque se les permitió amarrar el mercado por 20 años.

“Si tú a un agente que está produciendo ineficientemente, le asegura que le va a comprar por 20 años, en vez de por cuatro, no va a hacer las inversiones que tenía que realizar para poder vender tres años después”, se planteó.

Se agregó que si no se hubiera procedido así, ahora se acabarían esos contratos, y los generadores capitalizados hubieran tenido que tener ahora plantas para poder seguir vendiendo, porque si no, se le hubiera acabado el negocio.

“Lo que hicieron fue cambiar capital fresco por flujo de caja. Si a mi me dan 20 años y puedo comprar la planta que tengo con flujo de caja, por qué la voy a comprar con inversión”, se expresó.

El resultado ha sido no ha habido inversiones significativas, y esto ha perpetuado la ineficiencia.

Se planteó que lo que procedía entonces era hacer que los generadores bajaran los precios durante los cuatro años originales de vigencia del acuerdo, sin alargarlo a 20 años.

La fuente que hizo este planteamiento explicó lograr eso era más fácil comprar Edenorte y Edesur, “que fue una operación mucho más mal hecha y de consecuencias internacionales e internas peores”.

Se explicó que como producto de la compra de Edenorte y Edesur, se rompió el acuerdo con el FMI y esto provocó un aumento de la tasa de cambio a niveles que crearon un hoyo financiero en el sistema eléctrico de difícil solución.

Se planteó que “la operación con Edenorte y Edesur terminó en un círculo vicioso, porque al gobierno comprarlas ya teniendo pérdidas, paró el acuerdo con el Fondo, lo cual disparó la tasa de cambio, y esto a su vez provocó el colapso financiero del sector eléctrico”.

“¿Por qué colapsó?. Por una razón sencilla. El problema no es si tú le puedes indexar la factura al cliente, el problema es que tu desbordes la capacidad de pago de la población”.