Pinochet cumplió 88 años, se compara con un angel

SANTIAGO (AFP).- El ex dictador chileno, general Augusto Pinochet, cumplió ayer martes 88 años enfrentado a las reacciones adversas que provocó, incluso entre sus familiares, cuando concedió una entrevista a un canal de televisión de Miami, donde se definió como un “ángel”.

“Me siento como ángel”, dijo Pinochet en la entrevista difundida el lunes, al negar su responsabilidad en los más de 3.000 muertos y desaparecidos que dejó su régimen, entre 1973 y 1990.

“Pero reflexionando y meditando, soy bueno. No tengo resentimientos, tengo bondad”, afirmó ante las cámaras del Canal 22 de Miami, en un diálogo con la periodista cubana María Elvira Salazar grabado hace dos semanas en Santiago en la casa de la menor de sus cinco hijos, Jacqueline Pinochet.

“Creo que ella ha actuado mal y no debió haber expuesto a mi padre a esto”, señaló su hijo Marco Antonio Pinochet, al reprobar las facilidades que su hermana otorgó a la periodista.

“No le encuentro sentido sacar una entrevista y remover odiosidades que ya habían quedado un poquito apaciguadas”, afirmó su hija Lucía Pinochet, que también se manifestó en desacuerdo con su hermana.

La familia Pinochet y decenas de sus partidarios y ex colaboradores se trasladaron al mediodía del martes a la finca “Los Boldos” del ex dictador en la zona costera de Bucalemu, 120 km al oeste de Santiago, para celebrar su cumpleaños con un almuerzo privado.

“El general Pinochet va a vivir más de cien años”, dijo al llegar a la residencia costera el diputado derechista Iván Moreira, junto a con advertir a la izquierda y al Gobierno del presidente Ricardo Lagos que “no hagan una tempestad en un vaso de agua” por las afirmaciones que el general formuló en su entrevista.

“Pinochet posee la misma inhumanidad de siempre”, aseguró sin embargo el ministro del Interior, José Miguel Insulza, que consideró “patética” esta reaparición pública en la televisión estadounidense.

Para Insulza es “terrible” que el ex dictador y ex jefe del Ejército se compare con un ángel, en medio de la conmoción que causó en la víspera la difusión de un informe sobre al menos 400 presos políticos desaparecidos que los militares lanzaron al mar.

Pinochet sostuvo en la entrevista que bajo su régimen hubo excesos, cometidos por “gente que no se controla”, en alusión a militares subalternos que “se quedan callados después”.

“Ello no es propio de la dignidad de un militar. Esa es la faceta constante de Pinochet, su indignidad para enfrentar esta situación”, replicó la abogada Pamela Pereira, ex presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos.

“Él sigue siendo tan cobarde como ha sido siempre, sigue traspasando las responsabilidades a sus subalternos”, señaló por su parte la secretaria de la organización que agrupa a los familiares, Viviana Díaz.

Las declaraciones de Pinochet constituyen su primera entrevista desde que regresó a Chile en marzo de 2000, después de permanecer detenido en Londres durante 503 días, cuando el juez español Baltazar Garzón intentó sin éxito conseguir su extradición, para someterlo a juicio en Madrid por crímenes contra la Humanidad.

El ex dictador tomó el poder el 11 de septiembre de 1973, durante el cruento golpe que culminó con el suicidio del presidente socialista Salvador Allende, y gobernó hasta el 11 de marzo de 1990.

Al regresar a Chile desde la capital británica fue sometido a un proceso que dirigió el juez Juan Guzmán Tapia, bajo cargos de asesinatos y secuestros, pero la Corte Suprema lo liberó en julio de 2002, al considerar que una demencia moderada le impide defenderse ante los tribunales.