¿Podrá decirse que va bien el país?

http://hoy.com.do/image/article/476/460x390/0/C2FCB547-51A4-4A50-A3FC-3F4E5582F4BF.jpeg

No puede decirse que el país va bien, mientras la gran mayoría de los dominicanos viven y mueren petrificados en los barrios y campos de la República, que no saben qué es Navidad, porque ésta le resulta más negra que las noches sin luna. No puede ir bien el país mientras exista un dominicano con miedo, porque la miseria los arropa, como si el hambre fuera como las estaciones del año, a las cuales hay que someterse a sus rigores sin poderlas evitar.

No vamos a hacer un rosario de cosas que padece y sufre el país, pero debemos decir que gobierno y oposición, se han acostumbrado a la presencia de los pobres, que son como la obra bruta de una edificación que se llama nación; por eso resulta más urgente mitigar el hambre y la sed con una vivienda sana, que ampliar avenidas, hacer puentes o construir grandes líneas de Metro, palacios, túneles, por que esos ciudadanos son muertos que no tienen sepultura, son en realidad cadáveres vivos, frente a un exterminador que tiene un nombre: el Estado, que destruye las alas y los sueños de estos hombres, mujeres y niños. ¡Quién será el valiente que sacará estas gentes del olvido a que han sido sometidos en todos estos siglos! Solamente el Señor de los cielos, podrá salvarlos para siempre.

No podrá decirse que va bien el país, cuando todas las semanas el Congreso aprueba nuevos préstamos, que pueden llevarnos a perder totalmente nuestra soberanía, y, cuando estamos al borde de no poder pagar nuestros compromisos en dó1ares y nuestras aduanas puedan volver a ser intervenidas, como garantía a la inmensa deuda exterior, ¡Quién nos salvará de esta nueva catástrofe!