Policías desafían medidas

Miembros de la Policía vestidos de civil apresaron ayer “por sospechas” a jóvenes de Villa María en desconocimiento de las nuevas disposiciones de la Procuraduría General de la República, que prohíben este tipo de arresto.

Los agentes, que circulaban en una camioneta marca Isuzu, verde, placa BL0619, detenían a los jóvenes que suponían “sospechosos” y tras unas pocas palabras los montaban en el vehículo.

A los “sospechosos” con motocicletas los despojaban de ellas y se los llevaban presos al destacamento de la Policía en la calle Josefa Brea del ensanche Luperón, “para depurarlos”.

Al menos, tres de los arrestos se produjeron en presencia de reporteros de este diario que por coincidencia pasaban por el lugar donde se producía una de las detenciones. Eran las 10:45 de la mañana.

Cuando se les preguntó a los agentes el motivo de los apresamientos, uno de ellos se limitó a responder: “Eso es para depuración, la mayoría de estos tipos son “reconocidos” (delincuentes). La Policía está trabajando”.

Se les preguntó si ellos sabían que esos arrestos -sin la orden de un juez- violaban disposiciones de la Procuraduría General de la República y de la Suprema Corte de Justicia, y uno de los agentes respondió: “Hablen con los jefes”, luego de lo cual no volvió a hablar.

Al destacamento del ensanche Luperón se presentó la madre de Alberto Ramírez, uno de los detenidos, la que suplicaba entre llantos que soltaran a su hijo.

“Mi hijo es inocente”, dijo la señora mientras abrazaba a su hijo y lloraba y alegaba que Ramírez fue apresado en el frente de su casa en la calle 14. “Lo agarraron por nada”.

Pero los policías le dijeron que sólo libertarían a su hijo si ella buscaba los papeles de la motocicleta que le ocuparon, en tanto que otro agente dijo que vehículos ocupados a los detenidos son de los que se utilizan para arrebatar cadenas y celulares a los transeúntes.

Entretanto, Carmen Brito, madre de otro de los detenidos durante el “operativo” de la Policía, dijo que los agentes detuvieron a su hijo Jaime Brito Ureña y a un amigo en la calle Osvaldo Bazil a esquina 6 de Villa María.

Según la señora, los jóvenes estaban llegando a su casa cuando se presentaron los policías y pidieron los papeles de la motocicleta en que viajaban, pero que cuando su hijo iba a mostrárselos, le apuntaron con un revólver y le dijeron que se montara a la guagua y que no les enseñara nada.

Dijo que su hijo es un joven serio que se dedica a la instalación de ventanas y sostuvo que la Policía no debe apresar a gente inocente que no esté haciendo daño a nadie, como hicieron con su hijo y su amigo.