Policías matan seis jóvenes

Patrullas de la Policía Nacional mataron ayer a seis personas, cuatro en Santo Domingo y dos en Santiago, que formaban parte de grupos a los que perseguían por haber asaltado establecimientos comerciales en Puerto Plata y Villa Mella. Un capitán y un sargento de la institución, así como un transeúnte, resultaron heridos.

En Santo Domingo, el portavoz de la Policía, general Simón Díaz, informó que durante una balacera en la esquina de la avenida Padre Castellanos y la calle 8 del Ensanche Espaillat resultaron muertos cuatro hombres que fueron identificados por los apodos El Menor, Carlitos, Juan y Chocholo.

Tres individuos no identificados que formaban parte del grupo lograron huir.

En el mismo incidente, que ocurrió a las 3:30 de la madrugada de este miércoles, resultaron heridos el capitán Onéximo Pérez Trinidad, quien fue alcanzado por un proyectil en el lado derecho de la mandíbula, y el sargento Ariel Arnaldo Trinidad Peña, quien fue rozado por una bala en la oreja derecha.

El grupo era perseguido tras haber asaltado en Villa Mella el almacén de provisiones de la Asociación de Comerciantes Detallistas de Santa Cruz, ubicado en la avenida Hermanas Mirabal 372, Villa Mella, explicó el portavoz de la Policía, general Simón Díaz.

El administrador del establecimiento, Olivo Uceta, informó a la Policía tan pronto se produjo el robo y ahí comenzó la persecución.

Los asaltantes huían en un minibús cargado con la mercancía robada y al verse obligados a detenerse por el estallido de un neumático, se parapetaron en el vehículo y se enfrentaron con la patrulla en la Padre Castellanos esquina 8, dijo Díaz.

Los muertos fueron llevados al Instituto de Patología Forense. De  inmediato no se identificó a los prófugos.

En Santiago, dos de tres alegados atracadores fueron muertos a tiros ayer por una patrulla de la Policía que los perseguía, tras haber asaltado la ferretería L&R, localizada en un tramo de la carretera Luperón, en Puerto Plata, de donde se dijo cargaron con mas de RD$300,000 en efectivo.

El enfrentamiento en que cayeron abatidos los asaltantes se produjo poco después del mediodía, en pleno centro del área comercial de la avenida 27 de Febrero de Santiago.

Pasadas las 10:00 de la noche, la Policía de Santiago informó que uno de los muertos es el menor Angel Hidalgo Betances, de 16 años, y otro solo identificado como Wendy, ambos residentes en San Francisco de Macorís.  En el carro en que viajaban fueron encontradas una cédula a nombre de José Rafael Ovalle Suárez, una licencia de conducir y un permiso para el porte de una pistola a nombre de la misma persona.

Se informó que el carro había sido rentado a una compañía privada a nombre de Hipólito Burgos Reyes. El otro individuo que escapó vestía uniforme militar y anoche la Policía lo buscaba como Franklyn. 

La ferretería L&R  está ubicada a unos 50 metros del comando aéreo en la carretera Montellano-Sosúa, cerca del aeropuerto  Gregorio Luperón.

Se dijo que los individuos, disfrazados y con pelucas, penetraron al establecimiento, encañonaron a los pocos clientes y despojaron a la cajera del dinero. La gente, alarmada, dio parte a las autoridades militares las cuales se comunicaron con la  Policía definiendo la ruta que tomaron los asaltantes. Cuando llegaron a Santiago fueron  perseguidos por agentes que les alcanzaron en la esquina de las avenidas Salvador Estrella Sahdalá y 27 de Febrero.

Al sentirse acorralados, señala la versión, los dos individuos, uno que servía de chofer y otro que viajaba en la parte trasera se desviaron por la avenida 27 de Febrero y al llegar a la avenida de la urbanización Jardines Metropolitanos, fueron  enfrentados a tiros. El que viajaba en la parte trasera del auto enfrentó a tiros  la patrulla.

El conductor, que vestía pantalón negro y poloshirt rojo y una gorra blanca, murió en el acto dentro del automóvil, mientras que el otro que usaba un pantalón jean azul con una camisa gris fue encontrado vivo en el asiento trasero del auto, pero fue dejado desangrar por los agentes que no permitieron el acceso de nadie.

En el área del conductor del vehículo había una fruta extraña que parecía una guayaba gigante, una cartera vieja con varios documentos y un bulto en el que se presumía estaba el dinero robado.

Sin embargo, se presume que el dinero producto del asalto quedó en poder del otro asaltante que huyó con una funda. Este viajaba al lado del conductor y abandonó el vehículo y escapó cuando el patrullero interceptó al grupo.

El informante dijo que el pasado martes estos mismos individuos habían atracado una estación gasolinera de La Vega, y otros negocios y residencias en San Francisco de Macorís, Castillo, Pimentel, Salcedo, Moca, Jarabacoa y Constanza.