Política fiscal, sector privado y reactivación

La actual política monetaria fortalece la estabilidad y contribuye a estimular el aumento del crédito al sector privado, pero la reactivación económica, en medio de una recesión global, demanda de un incremento del consumo y la inversión y esas variables se pueden mover más rápido con medidas de política fiscal y la respuesta del sector privado.

La receta de estos tiempos es una combinación de estímulos fiscales y una política monetaria flexible, sin embargo en la actualidad la caída de los ingresos imposibilitan estímulos fiscales de un monto capaces de reactivar la economía a muy corto plazo y existen pocas fuentes externas para financiar un déficit superior al contemplado en el presupuesto para el 2009.

A pesar de esas limitaciones el gobierno dispone de instrumentos para contribuir a la reactivación y al respecto no se entiende reposen en el congreso mas de 600 millones de dólares en préstamos de organismos multilaterales, dentro de los cuales se destaca el importante préstamo de US$300 millones del BID dirigido al sector privado.

En esa lista se puede situar el proyecto de “Desarrollo al Sector Hipotecario”, ratificado por la JM el 25 de febrero, que contempla novedosas figuras financieras para canalizar recursos de inversionistas institucionales, así como múltiples exenciones impositivas a proyectos de viviendas económicas.

Afortunadamente el PE decidió la pasada semana aplicar las exenciones por la vía administrativa en lo que se desengaveta el proyecto.

El sector eléctrico sigue representando el mayor escollo a la sostenibilidad fiscal, ya que desde agosto del 2004 al mes de abril de este año  se han gastado RD$92.9 miles de millones en subsidios al sector, sin que haya a la vista una solución.

Enfrentar con decisión la crisis energética sería la mejor reforma fiscal de esta administración.

El gobierno no debe descartar la firma de un acuerdo stand by con el FMI que permitiría reforzar la estabilidad,  contribuir a elevar los niveles de confianza y abrir ventanillas de los organismos multilaterales y al respecto varios países de la región están en esa línea, por ejemplo México con US$47 billones y Colombia con US$10.5 billones son los primeros en utilizar la nueva ventanilla del FCL (flexible credit line) a la cual no calificamos, pero El Salvador en enero firmó un stand by “precautorio”  y el pasado  abril Honduras, Guatemala y Costa Rica también.

A pesar de las limitaciones hay acciones de gobierno central, incluso reformular el presupuesto, capaces de contribuir a la reactivación y a mejorar los niveles de confianza de los agentes económicos para que incrementen el consumo y la inversión.