Políticas de Estado, oro y educación

Hay temas y objetivos vitales para la estabilidad y el desarrollo del país, de cuyo manejo prudente dependen los más altos intereses de la nación, que deben constituirse en políticas de Estado; para ser objeto del continuo análisis  y de decisiones colectivas de todos los sectores, so pena de provocar graves perjuicios para el país,  si en estos priman el subjetivismo y los intereses individuales.

Así, el empréstito Hartmont, contraído por Buenaventura Báez en 1868, puso en manos de un estafador pagarés de un préstamo del que solo se obtuvieron 32 mil libras esterlinas  y  costaron al país muchos millones; Ulises Heureaux concertó operaciones fraudulentas con la Santo Domingo Fimance Co. que fueron responsables de deudas que  culminaron con la intervención norteamericana de 1916-1924; y Leonel Fernández concertó con la Barrick Gold un contrato leonino que casi le regaló nuestro mayor patrimonio natural a esa compañía extranjera.

Decisiones como la educación, la salud pública, las relaciones con Haití y Estados Unidos, la seguridad pública, el sistema bancario y monetario, el sistema electoral, el agua y el desarrollo agrícola deben ser materia de políticas de Estado consensuadas.

Las movilizaciones populares por proteger a Los Haitises, por una educación  digna y por la revisión del contrato de explotación del oro y la plata de Pueblo Viejo, parecen ser el preludio de una toma de conciencia de la ciudadanía acerca de estos temas.

No es posible que después de una licitación internacional que ganó la firma Placer Dome por la oferta que hizo frente a otras empresas participantes; en el 2006, después de subir el precio a US$700 la onza, se le concedieran a la Barrick Gold condiciones muy por debajo de las que ofrecían  las demás, lo que equivale a un fraude internacional, aparte del virtual despojo a las arcas nacionales;  aparentemente solo para contar con “su apoyo electoral” en el 2008.

Todas las fuerzas vivas de la nación deben brindar su respaldo al gobierno de Danilo Medina, en la medida en que se oponga a que se ejecute un contrato a todas luces inconstitucional, lesivo a nuestro país. De los demás temas el otro de actualidad es la educación, que requiere del país un supremo esfuerzo colectivo, sin importar  las banderías ni los intereses que se representen.

De los principales aspectos de la educación uno muy importante es elevar el nivel de ingresos y la calidad de vida de los maestros; pero no lo es menos estimular la motivación.  También ampliar el horario comenzando con seis horas diarias para todos y evitar las interrupciones de éste por desórdenes estudiantiles y asambleas sindicales; la provisión de aulas, equipos y libros de enseñanza, una formación científica humanística y moral del personal docente y administrativo del sistema.

Se requiere una adecuada supervisión del proceso de enseñanza-aprendizaje que incluya a las autoridades, maestros, alumnos y padres,  sin la cual toda la inversión no alcanzará los frutos esperados. También se puede incluir la importación de maestros experimentados y motivados que sirvan temporalmente como guías y ejemplos a los nuevos maestros.