QUÉ SE DICE: Politiquería y 4%.-

Hace unos días la presidenta de la ADP, Xiomara Guante, se quejó de  que por culpa  del clientelismo político, que consume gran parte de los recursos  provenientes  del 4%, no se reflejen cambios significativos, en materia de calidad,  en la educación dominicana. Y puso  de inmediato un ejemplo que no solo es ilustrativo de lo que dice sino que pone a pensar a cualquiera: de  Educación salieron dos aspirantes a la Presidencia, y eso solo ha sucedido después de que esa cartera maneja grandes cantidades de recursos. Ayer, precisamente, el Ministro de Educación Antonio Peña Mirabal desmintió que esté aplicando la aplanadora,  como se denunció, y aclaró que solo está sacando de nómina a las personas que  no eran productivas y a otros que sobraban. No quiso  decir, probablemente por vergüenza, cuántas botellas ha sacado, pero señaló los casos,  a modo de ejemplo, de un edificio del Ministerio  que tenía cuatro gobernadores, y   la creación de una unidad paralela al Departamento  de Mantenimiento de Infraestructura Escolar que suplantó  sus funciones. El funcionario  lamentó  que mientras se llena a Educación de gente improductiva, “en un aula de inicial los niños no tienen tempera, no tienen óleo, ni material para su trabajo; ¡eso llora ante la presencia de Dios!”. Todo el que es consciente  de lo que significó la lucha  por el 4%  tiene derecho a indignarse  con esas declaraciones, pues evidencian que una gran parte de esos recursos se están yendo por el desaguadero del clientelismo y la politiquería, como ya denunció la presidenta de la ADP. Y como así no fue que hablamos, es el momento de recordarle al Gobierno, que sin esos recursos no hubiera podido iniciar la “revolución educativa” que tanto cacarea y a la  que espera sacarle tantos votos, que debe darle un uso transparente porque tarde o temprano, en un discurso ante la Asamblea Nacional o en un tribunal de justicia, tendrá que rendir cuentas.