Politización sector público
obstaculiza desarrollo

POR MANUEL JIMÉNEZ
El asesor especial de la Oerganización de las Naciones Unidas (ONU), Jeffrey Sachs, dijo ayer que la politización del sector público es un factor que conspira contra el desarrollo de este país y pidió la intervención de los partidos políticos para garantizar la estabilidad en sus puestos de funcionarios calificados, muchos de ellos formados con recursos del Estado.

Sachs dijo no entender cómo un cambio de gobierno en República Dominicana trae como consecuencia hasta la sustitución del director de una clínica.

Abogó por un sistema que garantice que los cargos públicos sean desempeñados en base a la capacidad y no por el triunfo de una nueva elección.

Sachs, catedrático de la Universidad de Columbia, Estados Unidos, habló en presencia del presidente Leonel Fernández durante un acto en el salón de Las Cariátides, en el Palacio Nacional, donde representantes de equipos gubernamentales presentaron informes preliminares sobre el cumplimiento de los objetivos del milenio.

“Esta es una situación realmente muy atípica”, dijo Sachs al referirse a los despidos de personal que se producen en el país cada cuatro años, a propósito de los cambios de gobierno.

“Lo que necesitamos es la gestión por la excelencia, no la gestión por el triunfo de una elección”, dijo el experto de la ONU, quien agregó que lo que el país necesita, por ejemplo, son directores de hospitales capacitados que sean responsables de su desempeño.

Sostuvo que la administración pública básica no depende de quien esté o no esté en el gobierno, sino que depende del personal capacitado.

Recordó su experiencia mientras prestaba servicio en Bolivia y se celebraron elecciones en 1985, de las que surgió un nuevo gobierno que envío 46 mil empleados públicos a la calle.

Un años mas tarde, en 1986, se encontraba en Japón en unas elecciones similares, pero aquí el cambio de gobierno solo provocó la salida de trece funcionarios públicos.

Para Sachs, la cancelación de 46 mil empleados por un cambio de gobierno “es simplemente inestabilidad”.

En su exposición en inglés, Sachs propuso un sistema de contratación en el que no solamente predomine la capacidad del servidor público contratado, sino también que su desempeño y responsabilidad puede ser medido y supervisado.

“Debe existir un monitoreo que pueda reflejar su trabajo”, dijo Sachs, al insistir que cancelar a un director de hospital o de una clínica por el hecho de que se ha producido un cambio de gobierno “es ir demasiado lejos”.

Propuso también involucrar a las comunidades en la suprevisión de la gestión de los hospitales y de la escuela pública, entre otras cosas.

“Las juntas comunitarias pueden supervisar los fondos, determinar cuáles son los cambios que nos van a garantizar un desempeño de alta calidad”, dijo.

Para Sachs no es posible que República Dominicana presente índices tan bajos en la educación o tasas de mortalidad infantil tan altas.

Además de citar el compromiso del gobierno en crear la infraestructura necesaria para los servicios de salud, educación, agua potable y vías de comunicación, dijo que también hay que priorizar la calidad de la enseñanza y del resto de los servicios públicos.

Sachs vino al país para sostener reuniones con los responsables de las diferentes áreas gubernamentales que intervienen en la tarea de cumplir con las metas trazadas por Naciones Unidas para el 2015 de reducir a la mitad los actuales niveles de pobreza.

Dijo que más que recursos, se necesita organizar las prioridades en materia de servicios, pues reconoció que lo que se afronta son tareas muy complicadas.

Destacó que hay muchas diferencias entre las regiones del país, que el tipo de enfermedades que predomina en una zona no es igual al de la otra y que hay muchas comunidades marginadas. Dijo que el gran reto de las autoridades es poder establecer un objetivo nacional en una realidad local. “Yo entiendo que la gente esta pensando que la mayoría de los servicios públicos no están muy bien ahora mismo aquí”, dijo Sachs.

“Hay indicadores objetivos que señalan que hay algún tipo de crisis en la gestión pública que tiene que ser abordada como un objetivo de largo plazo, agregó Sachs.