Por el amor a la gente humilde

“Ser ecólogo es, antes que preocuparse por la contaminación del mar o de la atmósfera, interesarse por la suerte misma del hombre”.  Jacques Yves Cousteau.                   

¿Quién no recuerda que hace apenas un año, algunos pobres campesinos del área de Los Haitises, que cultivaban un conuco de miseria, fueron sacados a patadas y sus cultivos arrasados ante su mirada aterrorizada? La subsecretaría de Áreas Protegidas, con el Ing. Eleuterio Martínez a la cabeza, desconociendo que la naturaleza necesita de la presencia humana para controlar sus extravagancias naturales, hasta en un área protegida, se aferró  sobre esos pobres campesinos que de agricultura viven, en una zona donde la caña de azúcar ha dejado una miseria espantosa.

Fueron  desalojados, sin compensación, hasta el día de hoy. Poco tiempo después, se invitaba a algunos periodistas a pasear en ese Parque,  para que vieran la gran importancia que tenía para el país. Hoy, se autoriza las operación de una cementera, sabiendo que en todas sus operaciones se producen impactos negativos graves: en la excavación (dinamita, polvo, ruido) en la molienda (partículas) durante el enfriamiento del horno (uso del agua subterránea, emisiones de aguas calientes, polvo, cenizas) en el almacenamiento de los materiales (partículas, polvillo) en todo momento emisiones de gases de combustión que contienen monóxido y dióxido de carbono, hidrocarburos, aldehídos, cetonas y óxidos de sulfuro y nitrógeno.

Recurrente es el tema de la localización de las industrias en nuestro país; recurrente es la decisión errónea, recurrente es el clamor por un ordenamiento territorial holístico, a propósito de la localización de industrias altamente contaminantes. Ésta debe resultar de la confrontación de múltiples factores en relación con la población, la naturaleza y la rentabilidad de la inversión.

Se requiere un cambio conceptual y  de enfoque teórico del desarrollo, basado  en una integración de las ciencias naturales y de las ciencias sociales, tan dramáticamente separadas desde hace un siglo, donde la economía ecológica, como critica de la economía convencional, enfoca las interrelaciones dinámicas entre los sistemas económicos y el conjunto total de los sistemas físico y social donde la equidad, la distribución, la ética y los procesos culturales son elementos centrales para la comprensión del problema de la sustentabilidad. Es una visión sistémica y transdisciplinar que trasciende el actual paradigma económico.