Medir la felicidad de una persona, lo mismo que de un país, siempre ha sido una tarea difícil, y mucho más lo ha sido explicar los factores que le dan sustento.
En lo que sí parece haber consenso es en que la felicidad, que ha sido la principal búsqueda del hombre (entendida como estar a gusto o satisfecho con la vida), no sólo depende del dinero que se posea, aunque hay que reconocer que su explicación, que es multisectorial, no acaba de ser dada a plenitud por la ciencia.
Los resultados del Informe Mundial de Felicidad 2025, elaborado por la ONU en colaboración con Gallup y otras entidades, en vez de despejar las interrogantes sobre el tema, particularmente en el caso de la República Dominicana, las refuerzan.
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En ese informe, en el que Finlandia sigue posesionado como el país más feliz del mundo y que por primera vez incluye entre los primeros diez a dos latinoamericanos (Costa Rica, que había estado antes, y México), ubica a la República Dominicana, cuya económica ha estado registrando una largo período de crecimiento, tan sorprendente a que llevado a muchos a definirla como el milagro del Caribe, en la posición 76 entre más de 140 países, inferior a la de Costa Rica, México, Uruguay, Brasil, El Salvador, Panamá, Argentina, Guatemala, Chile, Nicaragua, Paraguay, Colombia, Ecuador, Honduras, Perú y Bolivia.
Eso a pesar de que según otro informe (éste del Banco Mundial) el crecimiento de la economía dominicana triplicó el promedio regional en las últimas dos décadas, lo que la ha convertido en la séptima de mayor tamaño en la región, haciendo posible la salida de la pobreza de 2,8 millones de personas, en un país con una clase media que ahora supera a la población pobre y una mejora en la calidad de vida en cuanto a acceso a servicios básicos, vivienda y educación.
Viéndolo de otra manera, República Dominicana se ha convertido en el séptimo país más rico de América Latina y el Caribe, con un Producto Interno Bruto per cápita medido a la Paridad del Poder Adquisitivo (PPA), que asciende a 27,120 dólares, según una lista de 190 países que publica la revista Global Finance.
El país supera a naciones con fuertes economías como Argentina, con un PIB per cápita-PPA de 26,390 dólares, México (25,963 dólares), Brasil (20,809 dólares), Colombia (19,770 dólares), Perú (16,631 dólares) y Paraguay (16,291 dólares).
Además, República Dominicana lidera en la atracción de inversión extranjera directa en Centroamérica y el Caribe, convirtiéndose en el mayor receptor de inversiones en varios años.
La comparación de esos logros con los resultados del ranking que ha motivado esta entrega nos lleva a la conclusión de que en todos los casos, y quizás algo más en el dominicano, la felicidad debemos construirla con mucha educación para que podamos comprender que este sentimiento no depende de la posición económica, sino de uno mismo.
Debiéramos beber de la fuente de sabiduría de hombres como Marco Aurelio, último emperador del período de oro del imperio romano, para quien “la felicidad de nuestras vidas depende de la calidad de nuestros pensamientos”.