¿Por qué tanto misterio?

No sé porque tengo la impresión, que quisiera compartir con mis lectores, de que alguien en la fiscalía de la provincia Santo Domingo metió  la pata hasta donde dicen Cirilo con el allanamiento y clausura de tres clínicas  en Santo Domingo Este, que ayer en la tarde dejó sin efecto debido a que ya concluyeron sus “investigaciones” en esos centros,   y la culpa es del hermético silencio  que rodea una acción que, por la forma en que se realizó, ha sido calificada como  un atropello innecesario. ¿Cuál es el misterio? ¿Dónde está el problema de informar a la opinión pública las razones que justifican el cierre de esas clínicas? ¿Por qué no decir, clara y abiertamente, que se investiga su posible vinculación con el tráfico de órganos a propósito  de la desaparición de la niña Carla Massiel Cabrera? Tantas son las interrogantes como las conjeturas y especulaciones tratando de encontrarle una explicación a tanto hermetismo, definitivamente injustificable.  Para arrojar más dudas sobre la actuación del Ministerio Público  ayer se publicó que representantes del Consejo Nacional de Trasplantes y del Instituto Nacional de Coordinación de Trasplantes  solicitaron mediante comunicación  al Ministerio Público  actuar con prudencia y suspender las redadas a centros médicos, pues con esas acciones fortalece la creencia en la opinión pública de que una “leyenda urbana” propuesta por el principal imputado en la desaparición  de Carla Massiel  pueda verse como una posibilidad real. ¿Se dejó embaucar el Ministerio Público por esa “leyenda urbana”? ¿Esa esa la razón por la cual la fiscal Olga Diná Llaverías evade las preguntas de los periodistas, porque no tiene cómo explicar o defender ese papelazo?