¿Por qué tenemos que pagar?

MARIEN ARISTY CAPITÁN
m.capitán@hoy.com.do
Cuando la ve se emociona. Sobre el asta, o fuera de ella, la imagen de la bandera dominicana le llena tanto que es como su talismán dorado. Por ello, desde que la tiene en casa, no quiere irse a dormir si la tiene junto a si.

Verla abrazándola, sumida en el dulce sueño que puede tener una niña de dos años y tres meses, sobrecoge a cualquiera: su fervor patriótico, aunque aún no tiene conciencia de lo que eso significa, es mucho más mayor que la de una gran cantidad de dominicanos que olvidan de esa Nación a la que deberían rendirle pleitesía.

Por eso la desvalijan, sin piedad ni dolor, cada vez que pretenden obligar al pueblo a pagar deudas que no les corresponden.

Eso es, precisamente, lo que están intentando hacer con el Ayuntamiento del Distrito Nacional (ADN): cobrarle una deuda que no pueden pagar los choferes de la Federación de Transporte la Nueva Opción (FENATRANO).

Y no pueden hacerlo, tal como ha explicado Juan Hubieres, porque cuando los choferes tomaron el préstamo la tasa del dólar estaba al RD$16.85 y la deuda era de RD$272 millones. Por ello, al escuchar que la deuda es ahora de RD$481 millones, FENATRANO pide que la deuda se concilie para poder pagar.

En lugar de negociar con los choferes, Banreservas procedió a avisar al Ayuntamiento que si los sindicalistas no pagan cobrará la deuda de cualquiera de las cuentas de la alcaldía.

Cuando uno ve cosas como ésta solo puede pensar en lo vulnerables que somos los ciudadanos de este país: en cualquier momento, sin que tengamos derecho a defendernos, pretenden hacernos pagar por aquello que jamás habremos de disfrutar.