Por una nueva visión de la educación superior

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Las universidades de los países de la América Española y de la Región del Caribe han sido testigos de la evolución de sociedades que han avanzado entre la tradición y el progreso, entre las viejas costumbres y las más avanzadas investigaciones, en un continuo devenir de carácter político, económico y social. En efecto, a decir de las más destacadas personalidades en materia de investigación histórica, el fenómeno cultural hispanoamericano no fue más que un trasplante de la vida española al Nuevo Mundo. Como lo expresara la historiadora española Águeda Rodríguez Cruz refiriéndose al fenómeno del surgimiento de las instituciones universitarias en este lugar del mundo: “Salamanca, la más antigua y célebre de las universidades españolas, fue el modelo, prototipo y Alma Máter de las universidades hispanoamericanas. El régimen académico de Ultramar se inspiró, con mayor o menor intensidad, directa o indirectamente, en la estructura y organización, de la ya casi ocho veces centenaria, Universidad de Salamanca”. Como podemos apreciar, la proyección salmantina en la América Española y la Región del Caribe ya es un hecho comprobado.
Las treinta y dos universidades introducidas en la América Española y en la Región del Caribe por la corona española en la primera mitad del siglo 16, desempeñaron papeles de primer orden en la evolución y desarrollo de las sociedades asentadas en ese lugar del mundo. Orientadas en una primera etapa a la formación del personal requerido por la burocracia colonial, civil y escolástica, contribuyeron luego a la sustitución de las autoridades españolas por los representantes de las oligarquías republicanas, y posteriormente apoyaron el ascenso político de las clases medias, a través del movimiento reformista iniciado en Córdoba, Argentina, en 1918. En su seno se formaron no sólo las personalidades académicas y políticas que sostuvieron las estructuras coloniales y republicanas que ejercieron sucesivamente el poder político de este lado del mundo, también, los intelectuales que favorecieron el ingreso y desarrollo de ideas renovadoras que, en ocasiones, culminaron con la sustitución de los gobiernos tiránicos y en la trasformación de las estructuras económicas y sociales de las naciones independizadas.
La autonomía y la libertad de cátedras proclamadas por los universitarios de esa época permitieron que las Altas Casas de Estudios a las cuales nos estamos refiriendo se fueron convirtiendo en “un ámbito destinado al cultivo del conocimiento en su más amplia aceptación, donde la reflexión crítica, epistemológica y ética constituyan las tareas esenciales”.
El primer cuestionamiento serio de la Universidad latinoamericana tradicional surgió en Córdoba, Argentina, en 1918. Hasta entonces, la Universidad y la sociedad marchaban al unísono sin contradecirse. Durante los tres o cuatro siglos y en la primera centuria de la República, la Universidad no hizo más que responder a los intereses de las clases dominantes de la sociedad, dueñas del poder político y económico.
La Reforma Universitaria de Córdoba fue el primer cotejo importante entre una sociedad que comenzaba a experimentar cambios en su composición interna y una universidad como la de Córdoba enquistada en esquema obsoletos. Sus vientos, aunque tardíamente, llegaron hasta aquí en los primeros años de la llamada “era de Trujillo” sin lograr sustituir al modelo napoleónico, tan apreciado por los gobiernos dictatoriales de la época.
Las proclamas de Córdoba volvieron a ocupar nuestras mentes después del ajusticiamiento de Trujillo la noche del 30 de mayo gracias a las iniciativas del Movimiento Renovador Universitario integrado por profesores, estudiantes y empleados de la Vieja Casa de Estudios.
El Movimiento Renovador Universitario logró arrebatarle a la vieja oligarquía trujillista el control de la Universidad Primada de América.
¿Qué ocurrió en la UASD después del triunfo del Movimiento Renovador? ¿Qué ocurre hoy en esa Alta Casa de Estudios? ¿Qué ocurrirá en la Universidad Primada de América en un mañana tan cercano como prometedor?