Práctica deportes viola parque

El arquitecto Rafael Tomas Hernández, uno de los constructores del Parque Mirador del Sur, dijo ayer que las prácticas de béisbol dentro de esa área protegida vulneran el concepto de parque urbano y podría arrabalizar ese pulmón de la ciudad.

Expresó que si se sigue relajando el criterio de la preservación de lo que es el área verde y el cuido de los árboles, se pone en peligro y se desnaturaliza el Mirador del Sur, considerado el bien mayor que tiene la ciudad de Santo Domingo.

Hernández, ingeniero y desarrollador urbanístico, cuestionó que las autoridades del Ayuntamiento del Distrito Nacional y el gobierno central permitan que escuelas de beisbolistas realicen sus entrenamientos dentro del área protegida.

Empero, el director de Gestión Ambiental del Ayuntamiento, ingeniero José Miguel Martínez, negó que los jóvenes que instruyen en el Mirador Sur escuela con programas de béisbol de hace un año sean muchachos en edades entre los 14 y 18 años, como los que figuran en las fotografías que publicó este diario en su edición de ayer.

[b]PRESERVAR EL MIRADOR[/b]

Empero, el arquitecto Hernández dijo sentir angustia porque no se asimila el concepto de parque urbano y porque tanto las autoridades del gobierno como las del Ayuntamiento no tengan el criterio claro sobre su manejo y preservación.

Explicó que esa zona verde es atacada de dos formas, por el indigente que la utiliza para subsistir y el que abusa de ella para hacer negocio.

Dijo que el Mirador Sur incluso ha sido usado como depósito. Dijo que en los gobiernos del fenecido presidente Balaguer se invirtió mucho dinero para conseguir limpiar y en las áreas de jardín del Mirador del Sur.

Hernández señaló que la presencia de una cancha de básquetbol, algunas de voleibol y una pista de patinaje no son cosas que chocan con el concepto de parque, sin embargo, planteó que esa no es el área para cosas fatídicas.

Indicó que con el tiempo se querrá, absurdamente, instalar en el Mirador del Sur un dispensario médico, un colegio o una iglesia, servicios que son comunitarios.

Señaló que si se permite vulnerar el área protegida, “pronto se empezará a ver que el Ayuntamiento pone un club de, que alguien pone una cosa de la Cruz Roja, que el otro viene con la Policía” y todo se congestionaría.

Para el ingeniero urbanista todo lo que se haga en el entorno del Mirador del Sur está dependiente de una avenida protegida con características muy especiales como es la Cayetano Germosén, la que dijo costó mucho trabajo diseñarla y construirla.

Defendió la preservación del Mirador del Sur bajo los mismos criterio urbanísticos de los otros dos grandes parques de la ciudad: Mirador del Este y Mirador del Norte, todos concebidos como pulmones urbanos.

Indicó que la construcción de estas tres áreas protegidas se lograron a base de mucho esfuerzo.

Se opuso, además, a los funcionarios que alegan que el Parque Mirador del Sur empieza después de la avenida Wiston Churhill. Consideró que la columna vertebral de ese parque es la avenida Mirador Sur, la que definió como vía que rige y gobierna ese parque.

“Todavía estamos lejos de asimilar la conciencia ecológica, de tener la fuerza necesaria en el pensamiento de preservar como sagradas esas áreas que se han conseguido a base de mucho esfuerzo”, subrayó el arquitecto Hernández.

Dijo que le produce mucha angustia oír en la opinión pública las inquietudes que se están presentando, de no saber si se está vulnerando o no un concepto de parque. “Yo entiendo que sí”.