Preguntas Frecuentes

Preguntas Frecuentes

Una recomendación a valorar ante esta nueva realidad la planteo en cuatro esferas básicas:

-Manejo del estrés

– Sueño reparador

– Alimentación balanceada

– Actividad física programada

El manejo del estrés con la implementación de la herramienta que en tu caso particular te relajen. Tan heterogéneas como regar plantas hasta meditar. No menos importante es la higiene del sueño donde la garantía de seis horas mínimas de sueño continuo y reparador es elemental.

La alimentación balanceada la planteo como alimentación pensada, donde se dé respuestas a las necesidades diarias de energía haciendo hincapié en el consumo de proteínas de alto valor que encontramos en los huevos, leche, leguminosas y carnes preferiblemente magras.

Es importante saber que durante períodos de mayor inactividad, las proteínas tienen un efecto estimulante en el metabolismo, colaborando con la eliminación de grasas.

Los carbohidratos deben incluir los integrales siendo entre un 50 y 60% de la energía total, las grasas deben ser incluidas destacando las grasas saludables ejemplo el aceite de oliva, canola, girasol, omega III entre otros.

Destacamos los beneficios del consumo de las frutas no procesadas por su aporte de carbohidratos, vitaminas y fibra, en este orden rescato el valor del uso de las nueces y el aguacate por su aporte de grasas beneficiosas siempre manteniendo la moderación como piedra angular.

En el caso de las personas que viven con diabetes o prediabetes, resulta de beneficio la elección de frutas con bajo índice glucémico, es decir con bajo poder de subir la glucemia. Saber reconocer la sensación de satisfacción es un hábito a cultivar.

Ejercitarse de 5 a 7 días a la semana (5 días de actividad aeróbica y 2 días resistencia).