Prensa RD, Pedro: ejemplo de la niñez y la juventud

27_07_2015 HOY_LUNES_270715_ Deportes6 B

Pedro Martínez se encuentra en el lugar que le corresponde: El Salón de la Fama de Cooperstown.

En este aspecto resulta fácil alcanzar el consenso entre expertos comunicadores que han seguido muy de cerca la carrera del nativo de Manoguayabo, instalado ayer en el Salón de la Fama del Béisbol de Estados Unidos. Entre quienes fueron consultados por el periódico HOY se encuentran los editores deportivos Leo Corporán y Hugo López Morrobel; comentaristas del nivel y la experiencia de Tomás Troncoso y Roosevelt Comarazamy, además de los historiadores Cuqui Córdova y Tony Piña Cámpora, así como Mickey Mena.

Hugo López

“Pedro está donde le corresponde”, dijo López Morrobel, editor deportivo de El Día. “Y si existiera un escalafón mayor reservado para quienes han registrado una brillante carrera en el béisbol de las Grandes Ligas allí debería estar el nativo de Manoguayabo”, añadió.

Destaca que pese a la gran cantidad de buenos peloteros que ha dado la República Dominicana.

Leo Corporán

“Pedro es la expresión más correcta de que cuando se quiere se puede”, sostiene por su parte Leo Corporán, editor deportivo de El Nacional. “ Es un ejemplo para la niñez y la juventud”, agrega Corporán,

Cuqui Córdova

La aspiración del historiador deportivo Cuqui Córdova es que el Pabellón de la Fama del Béisbol de Estados Unidos se llene de dominicanos. “Por ahora me conforme con saber que allí tenemos a los dos más grandes lanzadores latinoamericanos de todos los tiempos: Juan Marichal y Pedro Martínez”, expone.

Tomás Troncoso

El veterano comentarista deportivo Tomás Troncoso afirma que la llegada de Pedro al Pabellón de la Fama de Cooperstown es algo extraordinario y notable.

“Nos llena de mucho orgullo que Pedro se una a Marichal en el Pabellón de la Fama.

Mickey Mena

Mickey Mena, autor de la columna “Béisboldatos”, resalta que Pedro Martínez es el único lanzador en la historia del béisbol de Grandes Ligas, que sin medir seis pies de estatura, ni pesar 200 o más libras ponchó 300 bateadores.