Preocupa partidos pierdan confianza

SANTIAGO.- El presidente de la Conferencia del Episcopado Dominicano advirtió ayer que el país corre el peligro de caer en la anarquía o en una nueva dictadura si los políticos no frenan las polémicas que los divide y comienzan a perfilar sus actuaciones tomando en cuenta el interés nacional.

Monseñor Ramón Benito de la Rosa y Carpio advirtió que la unidad de los partidos garantizará la preservación de la democracia porque “nosotros creemos en la democracia, queremos la democracia y se puede caer en la anarquía si si los partidos se desbaratan”.

Manifestó que todos los sectores desean partidos fuertes, pero bien organizados y con mística, pero estimó que ahora se está cayendo en la debilidad de difundir la incredulidad de los políticos, lo que se uniría con una división en los partidos tradicionales.

El también arzobispo de Santiago fue entrevistado ayer sobre la crisis de los partidos luego de la bendición a los equipos que entregó el gobierno al hospital José María Cabral y Báez. Indicó que no se puede permitir que haya un vacío de poder en el país.  “Cuando vemos que los partidos pierden credibilidad y por ejemplo la iglesia adquiere más, a muchos les puede parecer que nosotros estamos contentos con eso… ¡no!… al contrario, sufrimos porque si los partidos pierden credibilidad sale perdiendo nuestro pueblo y sale perdiendo nuestra gente”.

Esto significa, dijo de la Rosa y Carpio, que esto originaría un retroceso y entonces hay que volver a crear las estructuras políticas que puedan ayudar a la nación. “No queremos de ninguna manera que nuestros partidos se pierdan”.

El arzobispo asintió en que le da mucha pena cuando entre los políticos y los partidos surgen divisiones y faltan acuerdos, señalando que ese es otro sufrimiento que tienen los sectores más activos de la vida social, política y religiosa del país.

Dijo que la gente sensata debe advertir la necesidad que tiene el país de preservar y fortalecer su  sistema democrático y buscar el interés de la nación. Los partidos tienen gente muy buena, pero muchas veces no son los que predominan, sino que predomina el clientelismo político y la corrupción, lo que les hace mucho daño.

De la Rosa y Carpio dijo que desea invitar a los políticos más sensatos a que se lancen a la palestra para que se salve a la democracia con las organizaciones que “tenemos, porque si no corremos el peligro de la anarquía o de nueva dictadura”.