Preocupación por reinicio de plan social

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POR ALTAGRACIA ORTIZ GOMEZ
CASA DE CAMPO,
La Romana.- La necesidad de iniciar sin más demora el Sistema Nacional de Seguridad Social fue una de las principales preocupaciones de las autoridades dominicanas que participaron en la XX Conferencia Internacional de Seeguridad Social, que reunió aquí a delegados de 38 países latinoamericanos.

El superintendente de Salud y Riesgos Laborales (SISALRIL), doctor Bernardo Defilló, estuvo activo en esta conferencia. Buscaba que el país obtuviera los mayores beneficios posibles de un encuentro que reunió a los principales gerentes de los sistemas de Seguridad Social del continente.

A su juicio, el principal objetivo de la conferencia, por parte de los dominicanos, era relanzar el sistema, colocar nueva vez el tema en la agenda del Estado y de los sectores que lo componen.

La instalación del nuevo modelo de régimen contributivo público costaría al Estado RD$1,500 millones, dinero que no habría que buscar porque ya tiene un acumulativo, sostuvo el doctor Defilló.

Este régimen cubriría en una primera etapa a 1.1 millón de personas, incluidos los empleados de instituciones del Estado. En la parte de Salud no ha habido implementación de la Seguridad Social, pues solo se conoce en forma exitosa el sistema de recaudo o pensiones, pero las quejas de los 2.5 millones de personas que están en las diferentes igualas médicas son constantes, porque en la mayoría de ellas están desprotegidos.

La mayoría de las igualas médicas tienen servicios cuyas coberturas son muy pobres y los afiliados deben pagar por las más elementales atenciones.

Aunque el vicepresidente de de la República, doctor Rafael Alburquerque, anunció la entrada en vigencia del nuevo modelo de seguridad para el mes de octubre del 2005, por falta de recursos económicos, el problema sigue siendo la falta de recursos.

Uno de los principales problemas para que entre en vigencia el SFS es la base de datos, cuya elaboración esta bajo la responsabilidad de una empresa extranjera.

Con la conferencia realizada en Casa de Campo se cumplieron los objetivos, porque el país comenzaría nueva vez a pensar en Seguridad Social.

Los indigentes beneficiados en su primera etapa por la Seguridad Social serían unos 600,000, pero además se beneficiarían más de tres millones de personas que viven actualmente en condiciones de pobreza.

“Estos grupos deben ser favorecidos en etapas progresivas por el Sistema Unido de Beneficiarios”, dijo Defilló, tras señalar que en el primer trimestre del año que viene se evaluarán los regímenes que comenzarían en el nuevo sistema.

En la actualidad, en el país solo cuatro Aseguradoras de Riesgos de Salud han sido habilitadas, es decir, están listas para comenzar a brindar servicios en el nuevo modelo sanitario. La lista de ARS era de 72, pero muchas no han podido cumplir con los 65 requisitos que tiene registrados la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales.

A juicio de los técnicos, solo 15 ARS  cumplirían con los requisitos técnicos para operar, y las demás estarían compelidas a salir del mercado.

Para algunos agentes del sistema, el principal problema es de recursos económicos, pero otros consideran que lo que ha faltado es voluntad política y saber negociar los intereses de los sectores poderosos que se han opuesto a la entrada en vigencia del  componente de salud.

En el primer trimestre del año, si llegara aprobarse, podrían formar parte del modelo los empleados públicos y los que pertenecen a las instituciones descentralizadas del Estado.

La entrada en vigencia del Seguro Familiar de Salud (SFS), el cual constituye la gran conquista para los dominicanos, ha sido pospuesto ya en ocho ocasiones, lo que ha llevado a los asegurados a una pérdida de los niveles de confianza.

Para el doctor Defilló, la organización de la conferencia sirvió para que otros países que no han avanzado en materia de Seguridad Social conozcan de la experiencia dominicana, la integración de todos los componentes, de forma que todas  las entidades del sistema respondan a un mismo fin.

El Estado dominicano gastó alrededor de 2.5 millones de pesos en la organización de una conferencia, en la cual se discutieron los costos de enfermedades catastróficas como el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), cuyos costos constituyen un grave problema para los gobiernos y hasta para el sector privado.

LA CONFERENCIA

Todas estas declaraciones y conclusiones se produjeron durante sesiones de trabajo en el marco de la XX Conferencia Internacional de Seguridad Social, cuya dirección ostentaba hasta ayer México. Hace un año se eligió a la República Dominicana como sede.

Uno de los objetivos de esta conferencia fue el de trabajar por el desarrollo de la seguridad social de los países de América. El presidente de esa conferencia hasta ayer lo fue el doctor Santiago Levy, también director del Instituto Mexicano de Seguros Sociales.

La conferencia debatió temas como los mercados de trabajo y su fragmentación, el costo de los antiretrovirales y las enfermedades oportunistas para la población infectada con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH/SIDA).

El problema económico de la Seguridad Social tuvo una gran preponderancia, pues algunos han planteado que la Seguridad Social es para países con reforma y controles fiscales, en los cuales no exista la impunidad  para enfrentar males como la corrupción.