Presidenta Brasil designa Lula en ministerio más poderoso

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Brasilia
EFE
El popular exmandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, acosado por sospechas de corrupción, asumió ayer el Ministerio de Presidencia, la cartera más importante del gabinete de Dilma Rousseff, con el objetivo de atajar la crisis de gobernabilidad. Esta cartera le otorgará a Lula una gran influencia, ya que desde ella podrá tener voz y voto en todas las decisiones de su sucesora, tanto en materia política como económica, y le convertirá en el principal interlocutor del Gobierno con el Parlamento. Debido a esta acumulación de funciones, la oposición ha calificado a Lula como un “presidente en la sombra” que llega para reemplazar a una Rousseff que “abdicó” de su cargo y puso fin a su segundo mandato. Rousseff defendió que su relación con su antecesor es “sólida” y se fundamenta en los cimientos del “proyecto común” que ambos comparten.
Restando importancia al movimiento de juego de tronos que le echa en cara la oposición y la prensa, aseguró que le concederá a Lula “los poderes necesarios para ayudar a Brasil”.
También afirmó que su incorporación “fortalece” el Gobierno y estimó que le ayudará a engrasar sus oxidadas relaciones con los partidos de la coalición oficialista, que en los últimos meses se han resquebrajado.
El presidente del Senado, Renan Calheiros, valoró que Lula “indiscutiblemente” tiene buenas relaciones con las dos cámaras, con lo que puede “ayudar” a negociar la permanencia del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) en el Gobierno.
Privilegios.- El cargo de ministro le brindará a Lula la protección del fuero privilegiado, por lo que las causas abiertas en su contra deberán pasar a manos del Tribunal Supremo, que no goza de la agilidad de las cortes convencionales. Sin embargo, la esposa de Lula, Marisa Letícia, y su hijo mayor, Fabio Luiz, que también son investigados por la Fiscalía, sí podrían ser juzgados por el juez Sergio Moro.