Presidente ADCA dice corrupción es culpable de cancelación controladores aéreos

 
El presidente de la Asociación Dominicana de Controladores Aéreos (ADCA), Wellinthon Almonte, denunció que fruto de la corrupción que afecta a la aviación dominicana permanecen cancelados injustamente 28 controladores aéreos, por denunciar las deficiencias de los aeropuertos y prácticas indebidas de las autoridades aeronáuticas.

Consideró que la férrea oposición y denuncias que ha venido realizado ese gremio ha sido el detonante para que funcionarios del IDAC, mantengan su negativa a que se repongan en sus puestos a los controladores cancelados,  como es el caso de Santiago Rosa, principal responsable de que 28 familias estén padeciendo precariedades económicas.

Almonte entiende que el interés de Santiago Rosa y de otros funcionarios de este gobierno junto a algunos empresarios, es privatizar los servicios aéreos en el país, además querer eliminar cualquier gremio que les represente un obstáculo en sus planes.

“La política del IDAC es tú vienes a trabajar y te vas para tu casa. No te puedes opinar, no puedes reclamar, no te puedes quejar. Y no puedes hacer reportes. En el sistema de aviación, los reportes son fundamentales para la mejoría de los sistema pues se con ellos se busca evitar errores, no buscar culpables. Ahora mismo los controladores aéreos no pueden hacer un reporte técnico. Y en caso de que sea imperativo hacerlo, termina engavetado. Eso lo hacen los funcionarios del IDAC”, puntualizó Almonte.

Consideró que la represión que aplican desde el IDAC a los controladores aéreos ha provocado una situación tal que “nadie tiene su empleo seguro, ahora mismo nadie se siente cómodo en el ambiente laboral. Se respira mucha tensión, mucho estrés”.

“El plan de Santiago Rosa, involucrando a Alejandro Herrera en eso, es la privatización de los servicios de navegación aérea. Es el gran pastel que siempre ha deseado. ¿Cómo se consigue eso? Eliminando la ADCA, el único gremio que dentro del IDAC ha defendido los verdaderos intereses de la aviación. De esta forma no tendría nadie en contra que levante su voz”, expresó Almonte.

Dijo que no es otra cosa que un acto de corrupción el que en el 2009 el entonces director del IDAC, José Tomás Pérez, ordenáse la construcción de un centro de control aéreo con una inversión de 320 millones de pesos, y ya en el 2014 se procede a invertir 740 millones para sustituir los centros de los aeropuertos Las Américas y Punta Cana, lo cual indica que fueron construidos al doble de su costo real.

“No puede ser posible que del 2009 al 2014 los controladores aéreos no tenían micrófonos suficientes para desempeñar su labor, sino que había que esperar a que alguien terminara de utilizarlo para que el otro pudiera hacer su trabajo. Fueron invertidos 200 millones de pesos y el sistema de mensajería no servía para nada”

“Yo tuve la oportunidad de visitar el centro de control de San Juan, Puerto Rico, y a pesar del hardware tener unos 20 años de uso, daba un buen servicio”. La vida útil promedio de un centro de control es de 30 años, lo cual no se explica por qué cambiar en el 2014 uno que fue construido en el 2009.

Entiende que estas y otras irregularidades que entran en el ámbito de la corrupción ha sido el motivo por el cual las autoridades aeronáuticas han cancelado a 28 controladores aéreos y están empeñados por destruir a la ADCA.

Almonte lamenta que por más esfuerzos que la ADCA ha realizado para retomar el diálogo con el IDAC, Santiago Rosa se ha empeñado en evitar cualquier posible acuerdo, lo que ha impedido la reposición de los 28 controladores cancelados. Aseguró que continuarán su lucha por ser escuchados por el presidente Danilo Medina.