Presidente de Colombia viaja a la frontera con Venezuela en medio de tensión

This handout picture released by Colombian Presidency press office shows Colombian President Juan Manuel Santos during a televised speech in Bogota on November 17, 2014 . Santos suspendeds peace dialogues with FARC after kidnapping of general Army General Rubén Alzate (L) , that was Kinapped in a jungle of the Department of Chocó (southwest), probably by the guerrilla of Forces Armed Revolutionary of Colombia FARC.     AFP PHOTO/PRESIDENTIAL PRESS OFFICE   RESTRICTED TO EIDTORIAL USE MANDATORY CREDIT "AFP PHOTO / PRESIDENCIA" NO SALES NO ADVERTISING CAMPAIGNS DITRIBUTED AS A SERVICE TO CLIENTS

Bogotá. El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, viaja este sábado a Cúcuta, 600 km al noreste de Bogotá y epicentro de la crisis fronteriza con Venezuela, en medio de la tensión bilateral tras la expulsión masiva de colombianos por el gobierno de Nicolás Maduro.

“El presidente Santos estará hoy en Cúcuta”, informó la Presidencia, indicando que el mandatario visitará uno de los albergues acondicionados para recibir a los cientos de colombianos deportados en los últimos días o llegados al país huyendo de Venezuela por temor a serlo.

Santos, quien ya estuvo el miércoles pasado en Cúcuta con muchos expulsados, algunos separados de sus hijos o deportados “con lo puesto”, aseguró que con Venezuela “no es una situación fácil”.

“Nosotros siempre hemos tenido unas norma de conducta: conducir nuestras relaciones internacionales con firmeza, pero con diálogo y diplomacia”, dijo el mandatario a última hora del viernes. “Eso hemos querido hacer y eso seguiremos haciendo.

Y estamos ahora concentrados en atender la parte humanitaria que ha generado esta situación”, agregó al clausurar un congreso de corredores de bolsa.

La tensión entre Bogotá y Caracas comenzó el 19 de agosto con el cierre de algunos pasos fronterizos por Maduro tras un ataque de desconocidos a militares venezolanos, ocurrido días atrás en medio de una operación anticontrabando en el fronterizo estado venezolano de Táchira y que Maduro atribuyó a “paramilitares colombianos”.

La crisis aumentó con el estado de excepción decretado por el presidente venezolano el 21 de agosto y se profundizó aún más el jueves pasado, cuando ambos países llamaron a consultas a sus embajadores en medio de las denuncias de violaciones de derechos humanos de los damnificados.

Además de las deportaciones, que ya superan el millar de personas, el gobierno colombiano estima que otros 5.000 a 6.000 colombianos han huido de Venezuela en los últimos días por temor a ser expulsados, separados de sus seres queridos y sin poder llevarse sus pertenencias.

Maduro, que el viernes anunció el cierre de un segundo sector de la frontera con Colombia en el estado Táchira “para limpiar de paramilitarismo, de criminalidad, de bachaquerismo (contrabando), de secuestros, de narcotráfico”, tenía previsto viajar este sábado a China y Vietnam en busca de apoyo financiero a causa de los “momentos difíciles” que atraviesa su país.