Presidente interina dice Evo no puede volver a postularse

AME4994. LA PAZ (BOLIVIA), 14/11/2019.- Cientos de simpatizantes del expresidente boliviano Evo Morales marchan este jueves, en La Paz (Bolivia). Bolivia está sumida en una crisis tras los comicios del 20 de octubre, con protestas que inicialmente fueron en contra de Evo Morales por denuncias de fraude para lograr su reelección para un cuarto mandato consecutivo. Morales renunció a la Presidencia el pasado domingo y se fue al día siguiente en condición de asilado a México, desatando desde entonces las protestas de sus seguidores. EFE/ Martin Alipaz

La autoproclamada presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, afirmó ayer, jueves, que el expresidente Evo Morales no está habilitado para participar en las nuevas elecciones que convocará su gobierno.
En una rueda de prensa, Áñez dijo que “toda la convulsión social” que atraviesa Bolivia es consecuencia de la insistencia de Morales de postularse a un cuarto mandato y aconsejó al Movimiento al Socialismo (MAS), el partido del exmandatario ahora asilado en México, que busque otro candidato.
“El MAS tiene todo el derecho para participar en elecciones, que busquen candidatos. Evo y (el exvicepresidente Álvaro) García Linera no pueden participar, no están habilitados”, dijo Áñez.
Morales quedó habilitado para participar en las elecciones del 20 de octubre, calificadas de fraudulentas por la oposición, por un fallo constitucional después de perder un referendo que le dijo “no” a su postulación no autorizada por la constitución. Añez declaró la víspera que hará gestiones para anular ese fallo, que sólo puede ser revocado por el mismo tribunal que lo dictó. Más temprano acusó a Morales de avivar las protestas desde su exilio y anticipó que presentará una queja a la administración de Andrés Manuel López Obrador. “México debe hacer respetar el protocolo de refugiado con Evo Morales”, dijo Áñez y acotó que el exmandatario se ha dado a la tarea de “hacer descalificaciones”.
Morales se refugió el México tras renunciar acorralado por las protestas sociales y la presión de las fuerzas armadas tras las elecciones. En una rueda de prensa en México la víspera, llamó a un acuerdo nacional para pacificar a Bolivia con el apoyo de países “amigos” y dijo que está dispuesto a volver si el pueblo se lo pide.