Presupuesto: el reto

El proyecto de Presupuesto y ley de gastos públicos enviado antier a las cámaras legislativas por el Poder Ejecutivo no debe ser, a pesar de su aprobación por el Consejo Nacional de Desarrollo, una camisa de fuerza. Debe ser aceptado  como amplio esquema  de los posibles ingresos, al tiempo que una pauta que los especialistas del gobierno central recomiendan para su aplicación sobre una extensa gama  de necesidades nacionales, desde lo elemental y ordinario hasta lo urgente, sin perder de vista el  invertir para largo plazo. Se trata de un instrumento para mantener funcional al Estado pero también para promover el desarrollo.

El legislador debe estar alerta para cumplir con independencia, responsabilidad y sentido de justicia su derecho  a disponer modificaciones en el crucial texto, tomando cuenta siempre la concreta realidad de las recaudaciones y el potencial de endeudamiento del Estado Dominicano. Todo cuanto sea posible para beneficio de la sociedad. No se  aspire a crear conflictos entre poderes sino a conciliar posiciones para darle la forma final al presupuesto. Ciertas prioridades, como las harto conocidas de los sectores educación y salud, el Poder Judicial, los programas vitales de la Junta Central Electoral y los ayuntamientos, deben pesar en el análisis  y los debates que  precederán  a la aprobación de este  programa nacional de gastos e inversiones.

Falconbridge y  la nación

El ferroníquel de la Loma La Peguera, en la provincia Monseñor Nouel, es un patrimonio nacional, un bien preciado para los bonaenses hacia los que se deriva, en buena medida, el beneficio de la generación de empleos, más una participación a la comunidad en los beneficios que la empresa extranjera obtiene de la extracción minera. También gana el Fisco, aunque siempre ha estado el impacto que la explotación del hombre causa sobre la naturaleza con un precio alto para el medio ambiente.

Han llegado tiempos malos. Recesión y precios bajos para el níquel. La globalización transmite  buenos y males efectos sin consideraciones y en lo que pasa el vendaval, el gobierno y los dueños poderosos de la planta deben tomar mucho en cuenta lo permanente de aquella riqueza, de la inversión y del capital humano. En lo que vuelve la normalidad, la  bien organizada y calificada  plantilla  de la Falconbridge no debe quedar en desamparo.