Primera Individual de María Josefina García, Marijó

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POR LAURA GIL FIALLO
“Una paleta limpia y esmaltada, unos empastes sensuales y alegres, un cromatismo vivaz, en ocasiones tornasolado, con matices líricos o profundos confluyen para dar forma a un estilo naciente y prometedor.”

Que la luz llegue hasta lo más recondito de los fondos marinos no puede ser sino un simbolo de esperanza.

Alli, sin duda, se agita la vida, existe una exhuberante diversidad de formas, y un incesante movimiento de corrientes de agua, de seres que pululan, una existencia fantastica y secreta.

Como la del alma, como las profundidades del inconsciente, de donde surgen los mitos, las leyendas de héroes, las hazañas y las pasiones del hombre que se prefiguran en su ser escondido antes de concretarse en la accion. Para Tales, el filosofo antiguo, todo vida surge del agua, y despues se inserta en el devenir.

La pintura de esta novel artista asume con lirismo y vigor la esencia del agua como matriz de los seres, y, como lo afirma la lógica bachelardiana, como un fluido semejante al de la conciencia que se diluye en la ensoñación. Aquí, la materia pictórica se hace rítmica, casi musical, de un modo en que el uso del color se nos asemeja de algún modo al de los arfistas, y la factura parece el recurso ideal para introducir el tiempo, y su cualidad poética, en el contexto de una imagen, de una superficie bidimensional, de la espacialidad atemporal en estado puro.

Es siempre la luz la que danza y se quiebra en las profundidades, de un modo en que todo se hace intenso y de algún modo más realmente existente en el instante fulgurante de la revelación. De este modo, la pintura asume una función no solo gnoseológica, sino incluso mística, pues todo lo que existe lo hace de manera más flagrante en el momento de un instante eterno en su esencia puede ser intuida.

Y todo, el agua, la vida, los bancos de peces, la fantástica y mágica sincronía de los nómadas del mundo abisal, esa coreografía perfecta del color y de la luz son energía, y de algún modo, voluntad emocionada de existir. Una paleta limpia y esmaltada, unos empastes sensuales y alegres, un cromatismo vivaz, en ocasiones tornasolado, con matices líricos o profundos confluyen para dar forma a un estilo naciente y prometedor.

Y en todo caso nos recuerdan que la vida no es solo superficie. La vida y la esperanza habitan las profundidades.

Laura Gil Fiallo es Miembro de la Directiva de ADCA. Miembro de AICA y Encargada de Investigaciones del Museo de Arte Moderno, MAM.

Marijó, María Josefina García, nace el 1 de febrero de 1972, en la ciudad de Santo Domingo. Inicia sus estudios de arte en el año 1983, en los talleres de creatividad infantil del Museo de Arte Moderno, y en 1985, en la Academia de Arte Decroly, con el profesor Germán Ricardo. En 1990 recibe clases particulares de la profesora Carole Binford. Se gradúa de Bachiller en Ciencias y Letras, en 1993, del Colegio Santa Teresita, Santo Domingo. En 1995 ingresa, en la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña, a la carrera de Artista de la Plástica. Se gradúa Summa Cum Laude en 1998.

Durante sus estudios y su etapa profesional ha ganado numerosos premios y distinciones, entre los que se destaca el “Premio Nacional de la Juventud”, otorgado por la Secretaría de Estado de la Juventud, como reconocimiento a la superación y logros personales, en el año 2004.

Hace unos meses, Marijó ha estado intensamente involucrada en una investigación muy personal e íntima. Desde muy joven ha sentido gran atracción por el agua. Perteneció al club de natación, “Los Defines de Naco”, donde participó en competencias nacionales e internacionales. Obtuvo premios en diferentes estilos. En el agua, Marijó se siente como un pez, y ha logrado plasmar, con un excelente dominio de la técnica y de la composición, esta intensa experiencia. Al igual que ella, los peces tropicales nadan constantemente en busca de la luz, algunas veces aislados y otras en grupo. En esta etapa introspectiva de su vida, Marijó entrega al público, con gran pasión, expresividad, fuerza y sentido estético, sus sentimientos.

Entusiasmada por críticos, amigos y familiares, ha detenido la exitosa comercialización de sus trabajos, para presentarnos sus obras más recientes, con el aval de la Secretaría de Estado de Cultura y El Museo de la Casas Reales.