Priscilla Jorge Abriendo
las puertas de la ilusión

Fotografías: Michele y Lidwina Maunier
Dulzura, ilusiones y nuevas inquietudes por un futuro no muy lejano es lo que transmite la inolvidable etapa de los quince años.

A partir de esta edad los juegos de la  infancia quedan atrás y como la crisálida, abre sus alas para convertirse en mujer, un proceso que requiere madurez, solidez, independencia, respeto, autonomía y motivación, para lograr todos los sueños que empiezan a forjarse en el nuevo mundo de fantasías e ilusiones que marcan esta etapa de la vida

Este es el momento para cambiar las zapatillas, por tacones y vestidos de adolescentes para iniciar su recorrido por la vida, y abriendo las puertas de las ilusiones y enfrentándose a los retos para hacer de sus sueños una realidad.

 En esta edición especial de Quinceañeras nuestras páginas se visten de esperanzas con la cálida sonrisa de Priscilla Jorge, una quinceañera que conjuga el amor que siente por sus padres, Sandy y Frank Jorge Elías, familiares y amigos y sus deseos de superación en esta nueva etapa de su vida.

¿Qué se siente cumplir 15 años?

Siento que la sociedad espera ver un cambio muy grande en las jóvenes que alcanzamos esa edad, como si uno se transformara en otro ser humano. La verdad es que se sigue siendo la mima, pero consciente de que los que nos rodean ya nos ven mucho mayor y esperan que nuestra actuación sea cada vez más de mujer, que de niña.

¿Qué cosas entiendes que han cambiado en tu vida?

Mi vida sigue igual. Sólo que ahora tengo un año más.

¿Cuáles son y cómo visualizas tus sueños?

Llegar a ser una gran mujer, respetada y admirada por todos los que me rodean. Entiendo que para lograr esto debo trabajar fuertemente en mi formación académica, dedicando el mayor tiempo posible a mis estudios. Así mismo, integrarme de manera entusiasta a labores sociales en beneficio de personas necesitadas.

¿Qué cosas te gustaría hacer? ¿Qué metas te propones lograr?

Como a toda joven presentada ante la sociedad, me gustaría hacer muchas cosas: terminar mi bachillerato de manera ejemplar, obteniendo las más altas calificaciones en el momento de mi graduación;

Fortalecer mis amistades cada día más y ampliar las mismas; ayudar a todo al que pudiera necesitar mi asistencia; agrandar mi vida espiritual, cultural, musical y artística, aunque para ello deba sacrificar cada fin de semana e incluso el verano.

Has pasado de niña a mujer y con ello, se asumen retos y responsabilidades,

¿Cómo te sientes con ello? ¿Cómo las enfrentarás?

No siento haber dejado de ser niña, ni tampoco que ya haya llegado a ser completamente una mujer, pero pienso enfrentar cada reto y responsabilidad objetivamente y teniendo como guía el ejemplo de mis padres y la bendición de Dios.

En pocas palabras, ¿Cómo te autodefines?

Como una persona realista, sincera y con grandes deseos de superación.

¿Qué importancia le das a tu familia? ¿Qué sientes que has recibido en tu hogar?

Para una joven como yo, su familia lo es todo. Le doy las gracias a Dios por haberme traído al mundo en un hogar tan maravilloso del cual he recibido excelentes ejemplos de convivencia, amor, comprensión y solidaridad.

¿Cuál es el mejor consejo que has recibido de tus padres?

Que me prepare intelectual y espiritualmente para enfrentar los retos futuros que voy a encontrar en mi vida. También que siempre actúe con integridad y humildad. Teniendo siempre como testigo de mis actos al Todopoderoso.

¿Quién es tu modelo a seguir?

Sandy Kurdas de Jorge, la madre más ¡maravillosa!

¿Cómo definirías esta etapa de tu vida?

El principio de una vida maravillosa.

¿En qué te quieres convertir? ¿Qué elegirás como carrera universitaria?

No he decidido que carrera estudiaré. De lo que sí estoy segura es que, con el favor de Dios, seré una gran profesional en el área que elija.

 ¿Cuáles valores piensas que faltan en la sociedad?

Falta de autenticidad, de poca valoración y respeto a la mujer.

¿A quién admiras?

Frank Jorge Elías, ¡el padre más increíble del mundo!

¿Qué mensaje darías a la juventud, que como tú, enfrentan el gran reto del futuro?

Les diría que siempre traten de ser ellos mismos y si tienen una pasión por algo, que se dediquen a ello. Que nunca vivas tu vida para otra persona y siempre serás feliz. Que traten de buscarle el lado positivo a las cosas, pues siempre hay momentos difíciles en la vida y todo problema tiene su solución. Que tengan presente, que los verdaderos amigos que uno tiene son nuestros padres.

En Corto:

Mi familia ES… 

Excepcional

El futuro ES….

Mío.

Ser joven ES…

Un reto y una bendición.

Mi sueño ES…

Ser la mejor en lo que haga.

La felicidad ES…

Posible, pero no siempre fácil de alcanzar.

Dios ES……

¡Todo y más!

Muy Personal:

Nombre:

Priscilla Jorge

Edad:

15 años

Padres:

Sandy Kurdas de Jorge y Frank Jorge Elías

Hermanos:

Frank Sonny, Marcos Antonio, Armando y Michael

Colegio:

Abraham Lincoln School de La Romana

Grado:

Noveno grado de la secundaria.

Clases adicionales

Piano, Tennis, Italiano y Jazz.

 

Sus preferidos:

Un color:

Amarillo

Un estilo:

Elegante y moderno

Música en tu ipod:

Todo lo moderno. (techno, hip hop, latin, baladas)

Pieza imprescindible en tu closet:

Mis zapatos.

Una artista:

Penélope Cruz.

No podría vivir sin:

Mi familia.

El día más esperado:

¡la fiesta!

La belleza de la festejada armonizaba con el gran colorido reflejado en la decoración del lugar donde se utilizaron colores fuertes y llamativos como el naranja, azul, verde y el fucsia, en combinación con el dorado, propio del estilo hindú, en un montaje preparado por la diseñadora Sarah Lina Nivar.

 

 

Pies fotos

Epílogo

Una noche inolvidable para Priscilla.

Unos momentos que quedarán grabados para siempre

en sus más íntimos y selectos recuerdos. No tan sólo por el despliegue de una fiesta preciosa, alegre y

divertida, llena de muestras de cariño y de sorpresas agradables, sino por todo aquello que se escondía

sigiloso detrás de cada detalle,: el amor infinito de sus padres.

Una noche que fue coronada con destellos de luces multicolores que inundaron el cielo, como preludio de lo que esperan sus padres que sea el sendero de su vida de adulta: un paisaje lleno de luz y de esplendor, lleno de oportunidades y bendiciones.

Y mientras las luces se apagaban para dar paso al descanso, en la mente de Priscilla se encendía la luz de los sueños, que como catarata, empezaron a

vislumbrarse en su interior dando paso a la placidez de la ilusión.

Ilusiones y sueños que contarán con el respaldo de una familia estable, comprometida y cálida, que guiará sus pasos hasta el camino del puerto, desde donde la dejará y la verá partir para surcar los mares de su propio destino.