Procurador valora positiva reflexión de los obispos

El procurador Francisco Dominguez Brito

El procurador general de la República, Francisco Domínguez Brito, valoró ayer como positiva la posición que fija la Conferencia del Episcopado Dominicano respecto a la corrupción e impunidad, así como la inseguridad ciudadana que afectan al país.
Consideró que es vital y fundamental que no haya impunidad, que el que coja lo ajeno vaya a la cárcel.

Entiende que las críticas de los obispos va en su misma línea, de que deben ser sancionados tanto los corruptos como los corruptores.

“Hay alguien que da y alguien que recibe, en un sistema que toca empresarios, toca políticos, toca a otros funcionarios públicos; las medidas de prevención que se han tomado son inmensas; yo creo que hemos avanzado mucho, sin embargo, el efecto sigue siendo la sanción”, manifestó.

El funcionario, al ser entrevistado en el Palacio Nacional, manifestó que tiene que haber mayor sanción. “Tú conoces todos los casos, creo que por ahí es que tenemos que empezar. Hay que tomar decisiones, actitudes; es lo que tenemos que mejorar”, subrayó.

Asimismo, el magistrado Domínguez Brito hizo un llamado a la reflexión y al respeto.

Dijo estar consternado por el caso del vídeo que circula por las redes sociales sobre un dominicano que puso en Nueva York a una dominicana a salir a la calle desnuda, en una dimensión independientemente de cualquier factor, incluso hasta de aceptación.

“Eso es una especie de violencia, de humillación y llama a la reflexión de todos nosotros, ¿qué nos pasa?, ¿dónde está el respeto?, se preguntó. Consideró que la mayoría de esos casos van ligados a la falta de respeto y de fortalecer los valores. También entiende, que tiene que ver con el delito y el crimen y las medidas que se deben adoptar a favor de los jóvenes.

La Conferencia del Episcopado Dominicano expresa preocupación por la inseguridad ciudadana, la criminalidad y la corrupción administrativa; en la justicia, y el aumento de la desigualdad social.

Deplora que la corrupción priva a la población de recursos económicos que deberían ser destinados para satisfacer sus necesidades básicas como educación, vivienda, alimentación, salud, seguridad, justicia, salarios dignos.