Procuraduría desmonta farsa criminal

¡Por fin! Un organismo oficial competente –la Procuraduría General de la República- ha procedido responsablemente a desmontar la farsa criminal que, bajo el manoseado argumento del “intercambio de disparos”, suele enarbolar la Policía Nacional para justificar el asesinato de supuestos delincuentes,  apresados por los agentes del orden público.

Responsable de bajar el telón de tan tenebrosa pantomima, ha sido la comisión designada por el Procurador General, Radhamés Jiménez Peña, la cual rechaza la versión policial del intercambio de disparos, porque no se corresponde con la verdad, en el caso de las muertes de William de Jesús Batista Checo y Cecilio Díaz (a) Manuel, supuestos integrantes de la banda que secuestró al joven Eduardo Antonio Baldera Gómez.

Sostiene que los agentes policiales procedieron a darle muerte a los sospechosos, “actuando al margen del ordenamiento jurídico dominicano, y han tratado de simular un intercambio de disparos entre los occisos y los integrantes de una patrulla de la Policía Nacional”. Descarta el alegado intercambio de disparos, porque los supuestos secuestradores estaban arrestados, esposados, desarmados y custodiados.

Al parecer, ambos resultaron acribillados en lugares distintos, pues el descenso sobre el lugar de los hechos encontró un único charco de sangre, cuya prueba de ADN determinó que corresponde a Cecilio Díaz, mientras que no hay rastros de sangre vinculados al cuerpo de Batista Checo ni al del sargento Catalino de Jesús Pérez, supuestamente herido en la refriega. Destaca que Batista Checo recibió cuatro impactos de un fusil,  y a Díaz le infirieron siete balazos de fusil y uno de pistola, de donde se infiere que, dada la gran cantidad de disparos y la trayectoria de las balas,  ¨no se produjo el citado intercambio a tiros y que existió la intención de darles muerte a dichos señores.”

Del exhaustivo informe de 101 páginas se colige la determinación por establecer la verdad de forma irrefutable. Se sustenta en testimonios de civiles involucrados en la captura de los sospechosos, interrogatorios a los agentes,  evidencias y pruebas científicas recabadas in situ con perros detectores de pólvora y metales, análisis de balística y de ADN, y detalla un pliego de violaciones a la normativa procesal penal atribuida a los cinco agentes policiales, sometidos a la acción de la justicia, junto a un alférez de la Marina señalado como cómplice. Recomendó sanciones menores contra otros tres.

Conforman la comisión, el doctor Ramón Arístides Madera Arias, Procurador General Adjunto, la doctora Clara Jacqueline Zapata Santos, Procuradora Fiscal de Montecristi y el Mayor General de la Policía Nacional, Vinicio A. G. Hernández Méndez.

El “intercambio de disparos¨ es un ominoso y arbitrario método de eliminación física, que apareció durante la primera gestión de 12 años de Joaquín Balaguer contra opositores políticos, en sustitución a la famosa “ley de fuga” aplicada en la dictadura trujillista. Caído el régimen autócrata balaguerista, esa práctica violatoria de los derechos humanos permanece aún vigente en la llamada democracia dominicana. Se aplica alegadamente contra la criminalidad. Ojala y este sea el principio del fin de ese sainete asesino. 

Creo, finalmente, que el Secretario de Interior, Franklin Almeyda, comete un grave error al restarle solidez y fundamento al informe de la Procuraduría General. Su opinión en el sentido de que no existen pruebas para sostener que Díaz y Batista Checo fueron ejecutados, rinde un flaco servicio a la nación, a su gobierno y a la lucha contra la corrupción y criminalidad prevalecientes en las filas policiales, pues tanto la investigación como el informe resultante reúnen todos los elementos de idoneidad y credibilidad para considerarlas, como dijo el doctor Ramón Arístides Madera, Procurador General Adjunto, “seria, responsable, objetiva, bien hecha y apegada a la técnica de la investigación científica”.