Productores y empacadores perderán furgones vegetales

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Cientos de pequeños y medianos productores, empacadores y otros compradores de frutas y vegetales tendrán pérdidas estimadas en millones de dólares debido a la prohibición de las importaciones de esos productos a Estados Unidos.

Por la gravedad del problema, el Gobierno pidió ayuda a Estados Unidos que de inmediato envió expertos al país, con los que ayer se reunió el ministro de Agricultura, Ángel Estévez, en el aeropuerto de Punta Cana, en donde detectó la presencia de la Mosca del Mediterráneo, una de las plagas que daña la producción agrícola.

Productores y exportadores de aguacate y algunos vegetales se quejan desde el miércoles de que perderán furgones de esos productos que estaban en tránsito hacia Estados Unidos antes de la prohibición, y que temen que se los devuelvan o los incineren al llegar. Lamentan que nadie les va resarcir esas pérdidas. Esos embarques incluyen aguacates, ajíes (morrón, cubanela y picante) y tomates, entre otros vegetales. Esos productos están incluidos entre los 18 que fueron prohibidos entrar a EEUU.

El país exporta más de US$22 millones en aguacates, más de US$70 millones en vegetales de invernaderos (principalmente ají morrón y tomates), unos US$100 millones en vegetales orientales (vainitas, musú, ajíes) y otros que los producen pequeños agricultures del Cibao.

Reunión Punta Cana. El ministro Ángel Estévez se reunió allí con los miembros de la misión técnica de EEUU que trabaja con técnicos dominicanos en la erradicación de la Mosca del Mediterráneo, detectada en esa terminal. La misión de especialistas en entomología del Servicio Americano de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal (APHIS) y del Departamento de Agricultura de EEUU, la encabezan David Midgarden y Eduardo Enrique Lira. Luego del encuentro, Estévez dijo que se estableció un plan de acción sobre medidas preventivas que serán aplicadas de manera continua hasta detectar posibles infestaciones de la mosca. Anunció la integración de una comisión encabezada por su asistente, Gregory Marte, para redactar, con los técnicos norteamericanos, el protocolo que usarán en puertos y aeropuertos del país y determinar las medidas preventivas en fincas y empacadoras para evitar la propagación de la mosca.