Pronostican que la euforia del oro en mercados durará poco

ORO

Después de que la caída más grande del oro en tres décadas los dejó sumidos en el desasosiego, los inversores están siguiendo el consejo de Taylor Swift, y nunca, nunca volverán a juntarse.

Janet Yellen, la única persona capaz de conseguir que los amantes se reconciliaran, hizo todo lo posible. Los precios aumentaron en su nivel más alto desde septiembre un día después de que la presidenta de la Fed señaló la semana pasada que las tasas de interés bajas llegaron para quedarse.

Operadores y analistas consultados por Bloomberg News no esperan que la euforia dure. La volatilidad de los futuros es cercana a un mínimo en cuatro años, en un momento en que los volúmenes de operaciones y el interés abierto de los contratos Comex están menguando.

Los precios promediarán US$1.250 la onza el próximo trimestre, un 5 por ciento menos que ahora, según la media de 15 estimaciones. Los analistas fueron consultados antes y después de conocida la perspectiva de la Fed el 18 de junio, y el pronóstico se mantuvo sin cambios. Aun después de una caída de 28 por ciento en 2013, las posiciones bajistas están envalentonadas debido a los récords de este año en los mercados de títulos, y los activos en oro en los productos cotizados en bolsa se contrajeron hasta el mínimo desde 2009.

“El aumento del oro no puede sostenerse”, dijo el 20 de junio Donald Selkin, que colabora en la gestión de unos UD$3.000 millones de activos como estratega principal de mercado en National Securities Corp. de Nueva York. “Fue un pico temporario debido a una confluencia de sucesos: Irak y Yellen. La excitación se buscará en otra parte. Las tenencias bajaron, de modo que la gente abandona el oro en busca de algo mejor”.

Perspectiva de precio. El oro para entrega inmediata subió 9,6 por ciento hasta US$1.317,52 la onza en Londres este año, según la fijación de precios general de Bloomberg. El oro en lingote avanzó debido a la demanda de activos seguros al estallar los combates en Ucrania e Irak.

Los precios se desplomaron desde un récord de US$1.921,17 alcanzado en septiembre de 2011. El indicador Standard Poor’s GSCI de 24 mercancías avanzó 5,3 por ciento desde fines de diciembre, en tanto el índice MSCI mundial de títulos subió 5 por ciento. El Índice de Bonos del Tesoro estadounidense de Bloomberg sumó 2,8 por ciento.

El promedio de las estimaciones de 15 analistas y operadores recopiladas por Bloomberg al 18 de junio mostró que el oro promediará US$1.240 en el cuarto trimestre y US$1.300 en los primeros tres meses del año próximo. Para el 20 de junio, predecían US$1.225 y US$1.270 para esos períodos, sin verse influidos por la perspectiva de Yellen de bajos costos de endeudamiento y haciéndose eco del sentimiento del popular éxito de Swift, nominado para el Grammy, “We Are Never Ever Getting Back Together”.

“Hubo cierta demanda de refugio seguro y un poco de demanda como protección contra la inflación”, dijo el 20 de junio Georgette Boele, analista de metales preciosos en ABN Amro Group NV en Ámsterdam. “La visión no cambia con respecto al oro porque esto es temporario.

Los demás ejes motores no han cambiado”.

Los volúmenes diarios de operaciones en Londres que promediaron unos 18,3 millones de onzas en los cuatro meses previos a abril fueron un 16 por ciento más bajos que un año antes, y marcaron el nivel más bajo para ese período desde 2010, según la London Bullion Market Association.