Protestan asesinato en Gualey

POR LLENNIS JIMÉNEZ
Residentes del sector de Gualey, al norte del Distrito Nacional, protestaron ayer por la muerte de uno de sus vecinos, que se le atribuye a un joven de la barriada, pero que testigos del hecho dicen la produjo un agente de la Policía Nacional.

Molestos por la muerte de Felipe Mejía (Pin), un motorista que dejó a siete hijos huérfanos, la gente se lanzó a las calles a reclamar castigo para el agente que identifican como miembro del destacamento María Auxiliadora y a quien sólo conocen como Raymond.

Mejía fue alcanzado por un disparo mientras esperaba pasajeros en la calle F esquina San Martín de Porres, donde en la mañana de ayer se escuchan los disparos de policías que trababan de disuadir a los manifestantes a punta de pistola.

Amas de casa, jóvenes, adultos y niños hicieron explotar la rabia que afirman sentir contra agentes del destacamento María Auxiliadora, en una manifestación en la avenida Francisco del Rosario Sánchez, en la que botaron basura en la calle y lanzaron piedras contra los policías, que respondían con balas, como observaron redactores de HOY que se encontraron con el enfrentamiento.

En medio de la pobreza que consume a muchos de los que viven en Gualey, donde se cuestiona hasta la integridad de la vigilancia policial, la gente comentó lo que acontece en el lugar relacionado con los policías y los puestos de venta de sustancias controladas, y dijeron estar dispuestos a dar los nombres para atestiguar contra quienes no los protegen.

Quienes hablaron para este diario, cuyos nombres son omitidos por el peligro a que se exponen, contaron que la muerte del motorista la provocó un enfrentamiento entre residentes de la comunidad y policías del María Auxiliadora, a quienes apedreaban por su comportamiento.

Indicaron que los policías reaccionaron apresando a las personas de quienes sospechan. Explicaron que sin autorización de un fiscal, los policías penetraron a un apartamento, en una tercera planta, a apresar al joven Miguelito Ortiz, a quien tenían rodeados en momentos en que falleció el motorista. Miguel Ortiz, padre del joven que buscaba la policía, indicó que como es cristiano, al saber lo que sucedía, intentó entregar a su hijo a un mayor del destacamento María Auxiliadora, para que no lo maten.

Quienes atestiguaron la persecución de Ortiz, expresaron que los policías destruyeron un televisor y otros electrodomésticos de la familia donde se refugió el joven. “Homicidio me dijo en la mañana que fue Negrón y mi hijo que mató al motorista, cuando todos los vecinos vieron que no fue así porque los policías lo tenían rodeado”.

Declararon que en tanto esto sucedía, uno de los cuatro policías que acostumbran a ir al barrio, salió a la calle diciendo que mataría uno de ese sector y, que de inmediato, apuntó al motorista, que logró tirarle a una media cuadra.

Las personas de la mencionada esquina de Gualey, próximo a la calle F, se lamentan de los policías al punto de llamarlos “asesinos”. Dicen que al menos cinco de estos agentes patrullan la barriada como pretexto para alegadamente mirar los puntos de droga. Acusan a los policías de negociar con las personas que encuentran portando droga y de no defender a la gente.

El motorista Mejía, muerto en la tarde del miércoles, residía en el edificio Q, número dos, de la calle San Martín. Tenía alrededor de cinco años en esa labor. Alrededor de 15 policías respondieron con disparos a los residentes de Gualey que protestaban por la muerte del motorista. Con armas cortas y largas perseguían a los manifestantes por las calles de los edificios, pero en cuanto vieron a los redactores de este diario, las escondieron y se marcharon del lugar, negándose a hablar con los periodistas y diciendo que volverían cuanto todo esté calmado.

La gente quedó en un estado de pánico y corriendo a todas partes para esconderse de los disparos. Los policías se marcharon apresando a todos los que encontraban en las calles.

NO TIENEN FISCAL

En el destacamento María Auxiliadora no hay fiscales y de acuerdo al sargento que ayer prestaba servicio a eso de las 11:30 de la mañana y que se negó a informar su nombre, para que el representante del ministerio público acuda, se le debe llamar.

Pese a que varias patrullas recorrían el sector Gualey, que está más cerca al destacamento del mismo nombre, denominado el número uno, el sargento dijo que no tenía conocimiento de ese trabajo y que tampoco se encontraba el supervisor de turno, el que dijo no conocer.

Los agentes de este cuartel, desprovisto de casi todos los equipos de oficia, inspiran desconfianza a residentes de Gualey y María Auxiliadora, donde algunas personas piden su traslado.

ROBOS PÚBLICOS

Amas de casa del sector Gualey solicitaron a la Policía Nacional que asigne agentes en quienes puedan confiar para perseguir a los delincuentes y aplacar los robos domésticos, que atribuyen a jóvenes.

El camarógrafo de Cadena de Noticias -CDE- que ayer filmaba lo que acontecía en Gualey fue despojado de su celular por un joven que huyó a un callejón y a la redactora de HOY se le pidió, en voz baja, que se quitara la cadena para que no se la quitara un ratero de la barriada carente de vigilancia.