Próximas elecciones en EEUU, son nuevo desafío de latinos

25_01_2016 HOY_LUNES_250116_ El Mundo12 B

WASHINGTON.-En alerta por la retórica antimigratoria en la campaña presidencial 2016, el creciente electorado latino se ve en la encrucijada de perder relevancia o revertir su baja participación en las urnas y redefinir el poder de la primera minoría de Estados Unidos.

Siguiendo una tendencia al alza, unos 27.3 millones de hispanos podrán votar el 8 de noviembre para elegir al sustituto de Barack Obama en la Casa Blanca, según el Instituto Pew. Con un récord de 11.9% del total de votantes, los latinos casi se equiparan en tamaño con el electorado negro.

Aunque ese potencial pareciera prometer un mayor impacto del voto latino en la elección presidencial en 2016, la población latina padece un continuo alejamiento del proceso político. Entre 2000 y 2012, se incorporaron 10 millones de nuevos electores hispanos.

Incluso con la reforma migratoria en juego en 2008 y 2012, solo la mitad fue a votar.

Un electorado predominantemente joven -en todos los espectros son los menos movilizados en las elecciones-, que vive principalmente en estados que no serán relevantes en los comicios estadounidenses de 2016, son algunas de las explicaciones.

Aun así, se espera que los “latinos serán fuertemente cortejados” en Florida, Nevada y Colorado, estados “violeta” -mezcla del azul de los demócratas y el rojo de los republicanos-, donde representan el 14% del electorado, dijo a la AFP Juan Carlos Huerta, profesor de ciencias políticas de la Universidad Texas A&M Corpus Christie.
– “¿Eclipse latino?” –

Entra en escena el virulento discurso en la campaña sobre un tema muy sensible para los latinos: la suerte de los 11 millones de indocumentados y el disfuncional sistema migratorio. Los llamados desde el partido Republicano a construir muros fronterizos, deportaciones y referencias a “recuperar nuestro país” parecen chocar con el relato de cenicienta que acompañó a los latinos en los últimos cinco lustros: a la explosión poblacional -de 35 millones a 57 millones- le seguirían los triunfos políticos.