Proyecto PE cambia préstamo a deuda para Punta Catalina

19_10_2016 HOY_MIERCOLES_191016_ El País4 A

El presidente Danilo Medina sometió ayer al Senado un proyecto de ley que sustituye por valores de deuda pública un préstamo de US$656.1 millones, otorgado por el Banco Nacional de Desenvolvimiento Económico y Social (BNDES) para la construcción de la Central Termoeléctrica Punta Catalina, ubicada en el municipio de Baní, provincia Peravia.
El jefe del Estado también sometió un Acuerdo de Subvención entre el Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria y la República Dominicana por un monto de US$8,659,346.
El referido proyecto de ley autoriza al Poder Ejecutivo, a través del Ministerio de Hacienda, a sustituir por valores de deuda pública el financiado aprobado por el Congreso por US$656.1 millones, destinados a la construcción de la Central Punta Catalina.
“Como es de conocimiento de los Señores Legisladores, los acontecimientos políticos ocurridos en Brasil en los últimos meses, han imposibilitado el acceso oportuno a los recursos del financiamiento aprobado con el BNDES, por lo que resulta necesario que el Gobierno dominicano sustituya el citado financiamiento por valores de deuda pública, para poder culminar el proyecto de construcción de la Central Termoeléctrica en Punta Catalina”, explica el mandatario.
Altamente beneficioso. “Es oportuno destacar que, actualmente, los mercados se encuentran en condiciones de costos favorables, por lo que sustituir por valores de deuda pública el financiamiento aprobado resultará altamente beneficioso para la República Dominicana”, resalta el gobernante en el mensaje anexo, dirigido al presidente del Senado, Reinaldo Pared Pérez.
Contra sida, malaria y tuberculosis. El acuerdo de subvención para enfrentar esas enfermedades, por un monto US$8.7 millones, será coordinado por el Consejo Nacional para el VIH y SIDA (Conavihsida).
El programa se basa en el análisis del contexto epidemiológico establecido en el Plan Estratégico Nacional para la Respuesta a las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) y el VIHSI-SIDA (2015-2018). La meta es reducir las nuevas infecciones y aumentar la esperanza de vida de los enfermos.