PRSC: De la  alianza partidaria a la concertación gubernamental

Los reformistas que promueven una alianza partidaria con el PLD deben revisar sus esquemas de participación en las próximas elecciones y reorientarlos hacia una concertación con el gobierno que tenga la mira puesta en las presidenciales del 2012 para así satisfacer exigencias nacionales y  requerimientos ciudadanos de políticas públicas más compatibles con doctrina, praxis y tradición reformistas.

Cada día luce más dificultosa la concretización de la alianza púrpura. El PLD ya celebró su escogencia de candidatos y resultará difícil despojarlos de posiciones aspiradas por reformistas. La sindicatura de Santiago, principal  manzana de discordia, se debate entre la proclamación del actual incumbente  por el PRSC y la decisión del Comité Político del PLD de concurrir solos en esa plaza en respuesta a emplazamientos de sus precandidatos. El principal promotor reformista de la alianza púrpura ha mostrado inconformidades en cuanto a  “concesiones” de candidaturas a diputaciones en la capital de la República. Candidatos reformistas provinciales defienden con firmeza sus postulaciones siendo las principales La Romana y Bahoruco, planteándose incluso concurrir solos a las elecciones. Adicionalmente, el PRSC acaba de convocar su proceso de escogencia de sus candidatos.

Todo esto provocará mayores presiones sobre el Presidente Fernández quien luce como el único interesado a mantener lazos con el reformismo frente a resistencias de correligionarios, quién sabe si en reconocimiento que sus triunfos han sido posibles gracias al endoso de reformistas; y por el hecho de que uno de sus más destacados colaboradores ostenta la presidencia del PRSC y está llamado a encabezar una proyecto presidencial vigoroso para el 2012.

Si desde antes, algunos de sus correligionarios habían señalado públicamente la percepción abrumada y susceptible de pena del Presidente Fernández, los conflictos de la alianza púrpura habrán de magnificar esos estados.

La coyuntura que el gobierno ha dado pasos iniciales para cumplimentar la obligación legal de diseñar una estrategia de desarrollo para la nación hasta el 2030 previamente concertada con partidos políticos, refuerza que los reformistas reorienten su línea política hacia una concertación gubernamental en lugar de alianza partidaria.

Esa reorientación que puede partir de la concurrencia independiente del PRSC en los próximos comicios en representación de una oposición constructiva,  selectiva, concertada con el gobierno en el contexto de los propósitos participativos establecidos en las nuevas leyes que regulan nuestro quehacer público; y  apuntar hacia las presidenciales del 2012 dentro del sistema de doble vuelta instituido.

Una estrategia similar fue postulada y/o practicada, intuitiva y cautelosamente, por el fundador y líder del PRSC, cuya máxima expresión la constituyó las elecciones del 1996.