Público de todas las edades abarrota feria

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POR MARIEN A. CAPITAN
Con una asistencia masiva en casi todas las jornadas, la VIII Feria Internacional Santo Domingo 2005 ha concitado la atención de un público de todas las edades que se pasea diariamente por el recinto buscando algo interesante que comprar.

Con alguna que otra fundita, contentos por haber encontrado lo que buscaban, al consultar a los compradores se resumen dos cosas: la mayoría de los asistentes expresan que están conformes con la oferta de los libreros y, sobre todo, con el montaje y organización de la feria.

Aunque en algunos casos buscan volúmenes sobre temas muy específicos y por eso les cuesta encontrarlos, el grueso de los visitantes recorren los stands, cureosean entre los títulos y, al final de la jornada, deciden llevarse alguna cosa.

En el caso de los niños, los que llenan las mañanas y tardes con sus gritos y emociones, son los matatiempos, los paquitos y libros de colorear los que llaman su atención. Es el caso, por ejemplo, de Ana Nathiel García Cesán, quien vive en Hato Nuevo y adquirió cinco “matatiempos” en la feria.

 Tras asegurar que la feria le ha parecido interesante, Ada Ramírez señaló que vino desde Guerra y compró libros de colorear y algunas crayolas para su niño; mientras que Julissa Alvarez, que manifestó que esta feria ha sido la mejor de todas, se decidió por los cuentos y las historias juveniles.

Juan Esteban Rodríguez, un romanense que decidió venir específicamente a la Feria del Libro, adquirió algunos libros educativos y de medicina. ¿Su queja? Que no encontró de ingeniería civil, la carrera que estudia. Pese a ello, manifestó que ha encontrado lo principal que buscaba: “educarse y culturizarse”.

También de La Romana, el escritor, poeta y periodista Alfonso Trinidad subrayó que lo de él son los clásicos. Por eso, dijo, apostó por los Neruda, los Cortázar y otros autores que forman parte de la “literatura universal”. Hecha esta afirmación, Trinidad adujo que los precios están muy asequibles.

Con 16 años, el estudiante Gregory Báez indicó que compró libros diversos. ¿La idea? Aprender. Guadalupe mercado, por otra parte, se decidió por los libros infantiles que regalará a sus nietos.

Adeline Berne, una hatiana residente en el país desde hace tres años que acudía por tercer día consecutivo a la feria, indicó que hasta el momento ha comprado libros de psicología, acerca de la corrupción y con temas educativos e infantiles. Al hablar sobre la feria, asegura que es la más linda y limpia que ha visto.

José Carlos Arroyo , escritor boricua que forma parte de la delegación de Puerto Rico, sostuvo que se inclinó por los libros de historia política de Latinoamérica y Europa. Como es el tema del que suele escribir, a Arroyo también le gusta leer a quienes escriben sobre ello. Por eso, aseveró, agradece que en esta feria pudo encontrar volúmenes de este tipo escritos en español, algo que no suele aparecer en su país.

Para Eddy Paulino los libros de liderazgo y gerencia fueron la opción. Contento, Paulino apuntó que lo mejor de la feria son los especiales que hay. Por ello, no ha faltado a la cita. Como él, muchos otros lo hicieron durante el día de ayer, que fue la séptima jornada de la feria.

PRECIOS DOMINICANOS

Al hablar de los precios de los autores locales, hay que resaltar que los volúmenes de la Editora Nacional, la de la Secretaría de Cultura, cuestan RD$100. Entre los libros que se pueden encontrar a ese precio están “El sapito azul” y “Días de carne”, de César Sánchez Beras; “Los duendes verdes”, Roque Diómedes Santos; y “Los inventores del monstruo”, de Efraím Castillo.

Pasando a los títulos que más demanda tienen de los escritores criollos, están “1965: la invasión norteamericana” y “Tumbaron al jefe”, de Víctor Grimaldi, que se encuentra de RD$375 a RD$490; “Jarabe para la Memoria” y “Sociedad de los platos rotos”, de Marino Zapete de R$350 a RD$400, respectivamente; y “El año que vivimos en peligro, diario político sentimental de una crisis”, de Pablo McKinney, de RD$350 a RD$400.

Además están “Una escalera para Electra”, de Aída Cartagena Portalatín, a RD$175; “Coronel Fernández Domínguez, soldado del pueblo y militar de la libertad”, de Arlette Fernández, a RD$800; y “Abril”, de Fidelio Despradel, a RD$450.