Puerto Rico alerta en Washington de efectos en EEUU por fondos para salud

Ricardo Rosselló/Foto: Fuente externa.
Ricardo Rosselló/Foto: Fuente externa.

San Juan.- El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, advirtió hoy ante el Congreso estadounidense que si no se atiende la falta de fondos para salud en la isla, el problema puede impactar en el futuro a otros territorios de EE.UU.

“Si no se toma acción para darle igualdad a los recursos para el pueblo de Puerto Rico, el problema que tenemos hoy nosotros será el problema de ellos mañana porque les va a salir tres veces más caro al Gobierno estatal por cada puertorriqueño que vaya a darse servicios de salud en la Florida y le va a salir tres veces más caro a nivel federal”, destacó Rosselló.

Rosselló explicó en Washington que, según sus previsiones, cerca de medio millón de puertorriqueños con bajos ingresos perderán su cobertura sanitaria una vez termine la asignación extraordinaria de fondos federales para sanidad a finales de 2017, según un comunicado de la Administración de Asuntos Federales de Puerto Rico.

Por ello, pidió que se extienda la asignación especial de fondos hasta el año 2020 a Puerto Rico, que afronta una severa crisis económica y deuda de unos 60.000 millones de dólares.

“Si no se aborda pronto, el problema contribuirá a aumentar la ya alta migración desde Puerto Rico y causará una fuerte presión sobre los presupuestos -de sanidad- de estados continentales como Florida, Nueva York y Texas”, dijo. “Instamos al Congreso a proteger a sus ciudadanos en Puerto Rico y a los contribuyentes en el continente y a abordar este tema crítico ahora”, concluyó Rosselló.

Puerto Rico ha recibido desde la creación del plan sanitario “Obamacare” más de 1.000 millones de dólares anuales en los últimos años, aunque se calcula que con el fin de la asignación de fondos federales extraordinarios la cantidad para salud se reduzca a 360 millones de dólares para el año fiscal 2018.

Puerto Rico se declaró en 2016 incapaz de pagar una gigantesca deuda de más de 60.000 millones de dólares y ante las amenazas de los acreedores de juicios interminables y el riesgo de cerrar las operaciones gubernamentales por falta de liquidez solicitó la colaboración de Estados Unidos, del que es un Estado Libre Asociado.