Puertorriquños van a elecciones generales

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SAN JUAN (AP).- Un ex mandatario sacudido por escándalos de corrupción, un político que se autodenomina símbolo de la “nueva era”” y un líder independentista que aspira al cargo por quinta ocasión se disputarán el martes la gobernación de Puerto Rico.

   A un día de la elección, a la que se espera acudan más de dos millones de electores, los puertorriqueños amanecieron el domingo transitando las principales vías de la zona metropolitana con banderines de sus candidatos predilectos, camino a los cierres de campaña de los tres partidos políticos tradicionales.

   Pedro Rosselló, ex gobernador del Partido Nuevo Progresista (PNP) que está en favor de que Puerto Rico sea el 51er estado de Estados Unidos, es favorecido en todas las encuestas preelectorales a pesar de ser una de las figuras políticas puertorriqueñas que más divisiones ha generado en las últimas décadas.

   Su principal rival es Aníbal Acevedo Vilá, del gubernamental Partido Popular Democrático (PPD), un abogado de 42 años cuyo lema de “Progreso con dignidad”” alude directamente a las acusaciones de corrupción que rodean la figura de Rosselló.

   Durante sus dos mandatos (1993-2000), Rosselló encaminó importantes proyectos de infraestructura que le ganaron el favor de un amplio sector de la población que sueña con la plena incorporación a Estados Unidos.

   Para otros, sin embargo, esas obras se realizaron a un costo injustificable: una deuda pública que ascendió a unos 26.500 millones de dólares, sonados escándalos de corrupción entre casi 30 funcionarios de alto rango de su administración y la desaparición de incentivos contributivos federales para las empresas estadounidenses establecidas aquí.

   “Acepto que haya personas que, no importa lo que yo haga, van a estar en contra mía por lo que yo represento””, dijo el médico de 60 años en una entrevista con la AP.

   Acevedo Vilá, por su parte, apuesta a que los puertorriqueños rechazarán “los estilos de atropello, de arrogancia y de falta de honestidad que él (Rosselló) representa””, y se describe como un líder de la nueva generación de políticos boricuas.

   Es el actual representante puertorriqueño, sin voto, ante el Congreso estadounidense.

   Rosselló y Acevedo Vilá han prometido encaminar procesos diferentes para resolver la situación política de Puerto Rico, un territorio estadounidense semi-autónomo cuyos cuatro millones de habitantes son ciudadanos estadounidenses que no pagan impuestos federales pero reciben unos 14.000 millones de dólares anuales en fondos federales.

   El partido de Acevedo Vilá favorece la relación actual de Estado Libre Asociado.

   El tercer aspirante a la gobernación es Rubén Berríos, presidente del Partido Independentista Puertorriqueño, quien aspira por quinta vez a la gobernación y usualmente obtiene alrededor del 5% del favor electoral.

   Los tres candidatos encabezaron el domingo sus actividades finales de campaña, logrando el oficialista PPD y su opositor PNP movilizar a decenas de miles de seguidores que aclamaban a sus respectivos candidatos como el próximo gobernador.

   Según la Comisión Estatal de Elecciones, unas 2,4 millones de personas se han inscrito para votar el martes, y la participación electoral históricamente supera el 80%.