Punto. Bandex Vs fondos

Hoy se le quiere premiar, pero sería importante conocer los aportes que el Banco Nacional de Fomento a la Vivienda y a la Producción (BNV) ha hecho a la economía del país durante los 52 años de operación, especialmente en generación de fuentes de empleo, riqueza y divisas, así como su impacto en la construcción de viviendas para enfrentar el déficit habitacional.

Nos alegramos cuando el presidente Danilo Medina anunció en su discurso de juramentación que el BNV y el Bagrícola se fusionarían para fortalecer la cartera crediticia dirigida al sector agropecuario. Sin embargo, recientemente sometió un proyecto ley al Senado para transformar al BNV en el Banco Nacional de las Exportaciones (Bandex), pero con aportes del 10% de los fondos de pensiones para financiar sus operaciones, es decir, con RD$26,965.1 millones, ya que de acuerdo con cifras de la Superintendencia de Pensiones las AFP disponían a mayo de RD$269,651.4 millones.

Los fondos de pensiones son de los trabajadores, y por lo tanto no debe legislarse para entregar esos recursos para fines particulares de institución alguna, aunque estamos de acuerdo que deben utilizarse en proyectos de desarrollo, bajo instrumentos diseñados y autorizados en el marco de lo establecido por la Ley 87-01, sobre Seguridad Social.

Hay que observar que durante los 52 años de vigencia el BNV sólo ha podido alcanzar una cartera crediticia hipotecaria de RD$6,000.0 millones. Y nos preguntamos cuál ha sido su aporte a la producción de bienes.

Los fondos de pensiones no son públicos, sino recursos privados que deben ser invertidos con criterios de seguridad y rentabilidad que garanticen niveles de rendimiento y retorno. El Poder Ejecutivo debería retirar del Senado, para su modificación, el proyecto de ley que establece en su artículo 22 que las AFP deberán mantener el 10% de sus activos en bonos, títulos, cédulas, cuotas partes, valores u otras obligaciones en el Bandex. En el país debe existir un organismo que incentive y fomento las exportaciones, pero el Estado debe garantizarle los recursos financieros en el Presupuesto General y el sector privado puede aportar en acciones, pero con un esquema diferente de lo que ha sido el BNV. La libre empresa y la institucionalidad deben respetarse para que los inversores tengan confianza en el sistema y puedan continuar invirtiendo para el desarrollo del país. El BNV surgió el 12 de mayo de 1962 como regulador de las asociaciones de ahorros y préstamos.