Punto final a las revoluciones americanas

Punto final a las revoluciones americanas

Fabio R. Herrera-Miniño.

La muerte del Che Guevara en Bolivia el 9 de octubre de 1967 marcó el punto final de los adalides soñadores del continente que así vieron morir sus sueños de alzamientos continentales, y fracasos por igual, para buscar otras vías de rescatar a los pueblos de sus opresiones y miserias.

No hay dudas que el asesinato del Che Guevara, después de su fracaso para llevar al pueblo boliviano a su redención, cerró un fracasado y heroico período cuando todavía se creía que la justicia y la transparencia reinaría en los pueblos del continente de sus pobrezas, opresiones y malos gobiernos.

Ernesto Guevara fue un soñador romántico que se veía con su AK-47 enderezando entuertos, aplacando la opresión y ayudando a Fidel Castro a llevar a cabo su revolución desde las montañas de la Sierra Maestra que el primero de enero de 1959 hizo colapsar la dictadura tambaleante de Fulgencio Batista que huyó hacia la Republica Dominicana bajo la fiera dictadura de Trujillo.

El Che llevó a cabo una intensa vida revolucionaria que la mezclaba con su vocación intelectual, profesional y amor por el servicio. Esto lo reflejaba en sus aspiraciones revolucionarias de encender el continente en una sola tea reivindicativa para sacudirse del yugo del imperialismo norteamericano que era el objetivo de aplastamiento de todo buen comunista que se apreciara de ser contestario y beligerante para llenar su cuota de agresión al imperio continental.

La idea del Che de alzarse en las agrestes montañas del altiplano boliviano era para encender la tea de fuego que se regara por todo el continente.

Fue un sueño quimérico que acabó con su vida perdiéndose una vida útil que en pocos años había dejado su impronta de ayudar a los desposeídos del continente. Como medico fue un apasionado para atacar el mal de la lepra esparcido por todo el continente y en varios de sus países dedicaba su tiempo presencial para combatir tan terrible mal, ya hoy es un legado olvidado por los avances logrados con los medicamentos que eliminan ese mal de tan funestas connotaciones bíblicas.

Los seres como el Che Guevara ya no existen en el continente ni en Africa, estos son los continentes mas atrasados políticamente.

Ahora lo que hay son los fervientes creyentes del personalismo revolucionario que adaptan las doctrinas socialistas que bien no conocen para llevar a sus países a un rincón del oscurantismo democrático y aislados para su desarrollo. Tal como ocurre en Venezuela, Nicaragua.

En Perú ocurrirá un desajuste social de posibles lamentables consecuencias. Cuba queda con un remanente del sueño fidelista y en El Salvador aparecen jóvenes que sueñan con avances mas desfasados de la realidad social. México con su desubicado presidente socialista poco es lo que puede hacer por las cercanías del poder mundial que en 1847 le arrebató mas de 11 millones de kilómetros cuadrados.

La ejecución del Che Guevara es un hecho que tan solo es recordado por las izquierdas soñadoras de un reinado que nunca llegó y que ya la mayoría se han incorporado al mundo productivo del capitalismo, a la buena vida de la libre empresa y casi todos los que estudiaron en el paraíso comunista de los 70 del siglo pasado que aportan sus buenas vivencias contribuyendo con lo que aprendieron en el reino socialista de Lenin ayudan al enriquecimiento viviendo cómodamente en el paraíso capitalista.

Muerte del Che marcó punto final adalides soñadores del continente

Seres como el Che Guevara ya no existen en América ni en Africa

Su ejecución solo es recordada por las izquierdas soñadoras

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